Etiopía, que respalda a las fuerzas leales al gobierno en Somalia, afirmó este martes haber derrotado a los milicianos islamistas tras su retirada de algunas posiciones, un repliegue que éstos califican de “táctico”.
Los encarnizados combates entre uno y otro bando han suscitado preocupación en África y en el mundo y han llevado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a convocar para el martes una reunión durante la cual se examinará la escalada de un conflicto que amenaza con propagarse a todo el Cuerno de África.
El primer ministro etíope Meles Zenawi aseguró durante una conferencia de prensa en Addis Abeba que sus tropas, junto a las del gobierno de transición somalí, ocasionaron “más de 1,000 muertos y 3, 000 heridos” a los islamistas. Han quedado “fuera de juego”, agregó.
“Nuestras fuerzas y las suyas (del gobierno federal de transición somalí) rompieron las líneas de las fuerzas terroristas internacionales alrededor de Baidora y ahora éstas se baten en retirada completamente”, añadió.
El jefe supremo del consejo islámico somalí, jeque Sharif Sheik Ahmed, alegó que se había realizado “un cambio táctico militar” y dijo estar dispuesto a “librar una guerra de larga duración contra Etiopía”.
Los islamistas también se retiraron de Dinsoor (a 120 km al suroeste de Baidoa) y de Burhakaba (a 60 km al sureste de Baidoa).