Un tribunal iraquí ratificó este martes la condena a muerte en la horca del ex dictador Saddam Hussein, mientras en una nueva jornada de violencia la cifra de militares estadounidenses muertos en Irak superó los 2,976.
La Corte de Apelación del Alto Tribunal Penal Iraquí “ratificó el veredicto de ejecución de Saddam Hussein”, declaró el portavoz de dicha Corte, Raed Juhi, en un anuncio que coincidió con una nueva jornada sangrienta en Irak, donde al menos murieron 49 personas en varios atentados.
BAJAS EE.UU. SUPERAN CIFRA SIMBÓLICA DEL 9/11
A esas víctimas se suman cuatro nuevas muertes en las filas de Estados Unidos, que han elevado el número de militares estadounidenses muertos desde la invasión en 2003 de este país a 2,976, una cantidad superior a la cifra simbólica de las 2,973 víctimas de los atentados del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos.
Como la mayor parte de las víctimas estadounidenses, tres de los militares muertos este martes fallecieron en la explosión de una bomba artesanal al paso de su vehículo.
En cuanto al ex presidente iraquí, éste será ahorcado antes de 30 días, “a partir del miércoles”, precisó un juez del Tribunal de Apelación, Arif Shaheen.
Saddam Hussein —quien dirigió el país con mano de hierro desde 1979 hasta la invasión estadounidense que acabó con su régimen, en 2003— fue condenado a morir en la horca el pasado 5 de noviembre por su responsabilidad en la matanza de 148 chiitas de la aldea de Dujail, en represalia por un atentado fallido contra el convoy en el que viajaba en 1982.
Su medio hermano Barzan al-Tikriti, ex jefe de los servicios de inteligencia, y el ex presidente del tribunal revolucionario, Awad al Bandar, también condenados a muerte, serán igualmente ejecutados, dijo Shaheen.
Saddam Hussein morirá en la horca aunque está siendo juzgado junto a otros seis ex dirigentes de su régimen por haber ordenado y ejecutado las campañas militares de Anfal en el Kurdistán (norte) entre 1987 y 1988, que costaron la vida a unos 180,000 kurdos.
Y NO PUEDE HABER OTRA APELACIÓN
Los tres condenados recurrieron la sentencia en apelación pero, según la ley iraquí, la sentencia, ahora confirmada, no puede ser recurrida de nuevo y debe ser aplicada en un plazo máximo de un mes.
El abogado del presidente derrocado, Jalil Dulaimi, afirmó que la decisión del tribunal era “previsible”, y denunció de nuevo lo que a su juicio es un proceso “político”.
La Corte de Apelación también confirmó las condenas a 15 años de cárcel de otros tres acusados, ex dirigentes locales del Baas, el partido de Saddam Hussein.
Asimismo, el tribunal no sólo rechazó la apelación del ex vicepresidente iraquí, Taha Yassin Ramadan, condenado a cadena perpetua, sino que incluso pidió que dicha sentencia sea agravada.
“Este día es un hito para los esfuerzos del pueblo iraquí en remplazar el gobierno de un tirano por el gobierno de la ley”, dijo un portavoz estadounidense.