AP
WASHINGTON. _ El presidente George W. Bush declaró el miércoles que los insurgentes iraquíes habían frustrado los planes estadounidenses de llevar la seguridad y la estabilidad a Irak durante el 2006.
En conferencia de prensa, el mandatario añadió que le instruyó al nuevo secretario de defensa Robert Gates a informarle lo antes posible sobre la posibilidad de ampliar el tamaño del Ejército y la Infantería de Marina.
Los enemigos de la libertad... aplicaron una estrategia deliberada para fomentar la violencia sectaria entre los sunís y los chiís, y durante el año, lo lograron, declaró el mandatario.
Su éxito perjudicó nuestros esfuerzos por ayudar a los iraquíes a reconstruir su país. Socavaron la reconciliación y le impidieron tanto al gobierno iraquí como a nuestra coalición la tarea de establecer la seguridad y la estabilidad en todo el país.