Los padres del niño Anner Ponce Balladares, a quien le amputaron la mano izquierda por supuesta negligencia médica, piden a las autoridades del Hospital La Mascota, una indemnización monetaria por el daño físico causado a su hijo.
Hace dos meses, Jairo Ponce y Damaris Balladares llegaron con su hijo de 13 meses de nacido, en busca de atención médica a dicho hospital, luego que el menor presentara constantes convulsiones.
Cuando el menor empeoró, pues además de las convulsiones presentó neumonía, los médicos le aplicaron varias inyecciones, una de las cuales, según Ponce, se la administraron mal en una vena de su mano izquierda.
Según Balladares, poco después que le aplicaron la inyección, la mano del menor empezó a ponerse morada, por lo que aviso a los médicos, pero éstos hicieron caso omiso.
Pasados los días, los médicos detectaron que la mano del niño presentaba gangrena, por lo que tuvieron que amputársela, relata Balladares, angustiada ante la falta de respuesta de las autoridades del hospital.
El menor ya fue dado de alta, sin embargo los padres han recurrido al Centro Nicaragüenses de Derechos Humanos para solicitar apoyo ante una posible demanda en contra de la enfermera Sandra Castillo.