Apelación contra Tsokos estancada
Sergio León y Jorge Loáisiga
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Abogada afirma que el griego es comerciante, no inversionista

El Procurador Ambiental, Lizandro D’León, denunció que desde agosto del año 2001 se encuentra engavetada una apelación que presentó la Procuraduría Ambiental en contra de una sentencia emitida por la entonces juez Anabell Omier, en la que falló contra el Estado de Nicaragua que pedía la anulación de los asientos registrales de los Cayos Perlas vendidos por Peter Tsokos, un estadounidense de origen griego.

La directora del Centro de Asistencia Legal a Pueblos Indígenas (Calpi), María Luisa Acosta, aseguró que Tsokos ha comprado a precio de “guate mojado” algunos de los Cayos Perlas, en la costa caribeña nicaragüense, y ha revendido estos islotes por sumas millonarias de dinero.

Tsokos no es un inversionista, sino un comerciante de tierras, afirmó la jurista.

Explicó que el caso de los Cayos Perlas no es un asunto de soberanía nacional, porque no cuestiona la territorialidad de Nicaragua “como algunos quieren hacer creer”, sino que se trata de un problema de propiedad, en que un particular, extranjero, pretende apoderarse y vender bienes de uso público.

CAYOS SON DEL ESTADO

Según el artículo 642 del Código Civil de Nicaragua, “las islas que se forman en los mares adyacentes a las costas de Nicaragua y en los ríos navegables y flotables, pertenecen al Estado”.

El procurador D’León, quien tiene una disputa legal con Tsokos desde hace cinco años en representación del Estado, por la propiedad de los Cayos, considera que “por principio constitucional y aspectos de soberanía, al igual que las islas e islotes ubicados en aguas marítimas hasta 200 millas náuticas, contadas a partir de la línea de bajamar a lo largo de la costa del mar Caribe, son de dominio exclusivo del Estado”.

APELACIÓN EN “VEREMOS”

La apelación “no ha sido resuelta y en ella están todos los argumentos jurídicos que señalan la ilegalidad de las ventas de los Cayos”, aseguró D’León.

El presidente del Tribunal de Apelaciones de Bluefields (TAB), magistrado Rodolfo Martínez, dijo a LA PRENSA que aún “están estudiando el caso”.

La Sala Civil del TAB está integrada por dos magistrados liberales y un sandinista. Extraoficialmente se conoce que el sandinista está contra las pretensiones del griego, un liberal a favor y el otro aún no ha tomado una decisión para firmar un proyecto de sentencia que circula en el TAB.

En su apelación, la Procuraduría Ambiental también señala que Tsokos es un comerciante de tierras extranjero que ha vendido los Cayos a precios especulativos de hasta 490,000 dólares, después de obtenerlos por cantidades muy inferiores.

SIETE CAYOS VENDIDOS

“Tsokos no es un inversionista, sino un comerciante de tierras, de nacionalidad griega y residente en Estados Unidos. El comerciante Tsokos se ha atribuido la propiedad de 7 de los 22 Cayos Perlas; Crawl, Lime, Wild Cane, Baboon, Water, Grape y Vincent. Promueve la reventa de esos Cayos vía internet”, denunció la abogada Acosta en un documento.

La directora del Calpi señaló que la compra-venta de varios de los Cayos Perlas, vía internet, por Tsokos, son fraudulentas porque violan el derecho al uso tradicional comunal de los pueblos indígenas y las comunidades étnicas de la cuenca de Laguna de Perlas.

LOS COMPRÓ A PRECIOS BAJÍSIMOS

“El señor Tsokos compró los Cayos Baboon, Grape, Crawl y la mitad de Water, por la suma de 60 mil córdobas, el 13 de enero de 1997, por medio de la escritura número 22, bajo los servicios notariales de Peter Martínez, a los señores Hazel, Francisca, Helen, Lilith y Joice Hooker, representados por su apoderado Marvin Wrigth”, expone parte del documento de Calpi.

Cayo Crawl fue vendido en 174 mil dólares a los extranjeros Jean Paul Larue y Muriel Baudon, registrado bajo el número 2789, asiento 8, folio 60, tomo 274, Libro de Propiedades, Sección de Derechos Reales, Columna de Inscripciones, del Registro de la Propiedad Inmueble de Bluefields. El documento señala que actualmente Crawl Cay tiene otro dueño.

Baboon Cay, hipotecado a Otilio Ruiz Avilés por 180 mil dólares, registrado bajo el número 36163, asiento 1, folio 122, tomo 190, Libro de Propiedades, Sección de Derechos Reales, Columna de Inscripciones del Registro de la Propiedad Inmueble de Bluefields.

Según el documento, Grape Cay fue vendido a los norteamericanos Dylan y Elizabeth Horsley y está registrado bajo el número 36164, asiento 4, folio 124, tomo 190, Libro de Propiedades, Sección de Derechos Reales, Columna de Inscripciones, del Registro de la Propiedad Inmueble de Bluefields, en un monto no especificado.

Lime Cay fue vendido a Sarah Jayne Gaskin, originaria de Inglaterra, registrado bajo el número 51, asiento 5, folio 198, tomo 218, Libro de Propiedades, Sección de Derechos Reales, Columna de Inscripciones, del Registro de la Propiedad Inmueble de Bluefields.

DESDE 1996

Tsokos adquirió este Cayo en aproximadamente 1,500 dólares, del señor Alfred Víctor Kirkland, el 11 de mayo de 1996, por medio de escritura número 315, bajo los servicios notariales del licenciado Peter Martínez Fox.

El precio de reventa del Cayo Lime no pudo ser precisado por LA PRENSA.

Calpi indica que Vincent Cay fue vendido a Melisa Elen Cole, por la cantidad de 92 mil 500 dólares y registrado bajo el número 36162, asiento 2, folio 92, tomo 274, Libro de Propiedades, Sección de Derechos Reales, Columna de Inscripciones, del Registro de la Propiedad Inmueble de Bluefields.

Wild Cane Cay, hipotecado a Otilio Ruiz Avilés por 240 mil dólares, registrado bajo el número 1408, asiento 5, folio 256, tomo 30, Libro de Propiedades, Sección de Derechos Reales, Columna de Inscripciones, del Registro de la Propiedad Inmueble de Bluefields.

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