El Presidente electo y líder sandinista, Daniel Ortega, asumirá el poder el próximo diez de enero, con una población nica que demandará más trabajo.
Al menos eso es lo que advierten demógrafos independientes al interpretar los últimos datos del resumen del VIII Censo de Población y IV de Vivienda, presentados recientemente por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).
El resumen indica que la Población Económicamente Activa (PEA) aumentó en los últimos diez años en Nicaragua.
El Censo de 1995 señala que la PEA, en ese entonces, abarcaba el 51.8 por ciento de la población total del país, conformada por 4.3 millones de habitantes.
Sin embargo el Censo del 2005 apunta que la PEA ya alcanza el 55.1 por ciento de la población nica, constituida por 5.1 millones de habitantes.
Es decir que ya hay miles de habitantes listos para ingresar al mercado laboral.
Eso para el demográfo del INEC, Domingo Primante, apunta a una Nicaragua con un “panorama positivo” en términos demográficos.
“Y no es nada nuevo, es lo que esperábamos encontrar, ahora el reto está en los futuros gobiernos de la próxima década ya que éstos deberán garantizar puestos de trabajo para esa porción de población activa”, señala.
En la memoria del resumen censal del 2005, el INEC explica que en la PEA se consideró la condición de ocupación, desocupación, y las actividades económicas locales, principalmente.
En ese sentido, la “sorpresa”, de acuerdo al INEC, es el incremento de la PEA en el área urbana.
Ya que en 1995 se encontró que la población con edad laboral presentaba un porcentaje algo equilibrado: un poco más de 818 mil habitantes activos, con 10 años y más, en el área urbana frente a más de 626 mil del sector rural.
En el 2005 la PEA urbana, en tanto, se registra en más de un millón de personas. Mientras la PEA rural sobrepasa los 700 mil habitantes.
¿EN QUÉ AYUDA?
El demógrafo independiente Joaquín Murillo, estima al respecto que “es bueno que la PEA aumente, porque la población laboral joven va creciendo y esa es una situación que muchos países de Europa quisieran tener”.
Sin embargo, advierte que para un país subdesarrollado como Nicaragua, no implica un paraíso demográfico.
“Porque el problema es que no tenemos cómo responder a esa demanda de trabajo”, agrega.
A eso añade el hecho de que la mano de obra nicaragüense no es calificada.
“Entonces, la única manera de satisfacer la creciente demanda laboral (que se ya tiene en Nicaragua) es con más inversionistas de zonas francas, que no requieren gente técnicamente calificada, de manera que necesitamos mejorar nuestra mano de obra”, afirma.
“Por otro lado, a mediano plazo hay que considerar que la diversificación de fuentes de trabajo va a depender de la estabilidad socio-política del país”, alerta.
El sociólogo Cirilo Otero, por su parte, subraya que si los datos del INEC son ciertos, el nuevo gobierno tendrá problemas.
“Hablamos de una bomba de tiempo, con más nicas en edad laboral, de tal manera que toca preguntarse si Ortega responderá al nuevo panorama”, dice el experto, quien ha sido uno de los que más ha cuestionado los datos del Censo del 2005.
“Pero bueno, si los datos corresponden a la realidad, definitivamente el próximo gobierno que presidirá el sandinista Daniel Ortega deberá asumirlos tomando en cuenta que durante la campaña electoral prometió cero desempleo en Nicaragua”, expone.
Otero, sin embargo, ratifica que el aumento de la PEA nacional “es grave porque el mercado laboral local no tiene capacidad para absorber una creciente oferta de trabajo”.
“Y es peligroso para el nuevo gobierno sobre todo porque ofreció cero desempleo ... realmente en el país no hay capacidad para cumplirlo”, menciona.
Aunque, a la vez, especifica que en todo caso, el problema no es generar empleo porque se pueden crear empleos de servicios temporales durante un promedio de 60 días.
“El punto es que hace falta puestos de trabajo productivos y sostenibles”, insiste.
El titular del Ministerio del Trabajo (Mitrab), Virgilio Gurdián, por su parte aclara que concuerda con los datos del INEC.
“Incluso la Organización Internacional del Trabajo (OIT) muestra en su último informe laboral que el desempleo abierto está disminuyendo en América Latina, incluyendo Nicaragua”, reitera.
“Eso quiere decir, precisamente, que están ingresando más personas a la PEA”, apunta.
Pero coincide con los demógrafos al manifestar que difícilmente se puede dar trabajo a toda la gente con edad laboral.
EL RANGO
“Cero desempleo, digo con honestidad, es imposible de cumplir, por eso el presidente Enrique Bolaños siempre habló de generar más empleos”, justifica.
El ministro expresa que anualmente en el país se debe garantizar, como mínimo, entre 80 mil y 70 mil empleos directos.
“Para lograr equilibrio en el mercado, en ese sentido el sector de zonas francas y el de construcción ayudan mucho, así como la pequeña y mediana empresa... yo creo que con ese rango se podría satisfacer de manera razonable la demanda laboral actual”, recalca.
LOS CONSEJOS
Gurdián por eso aconseja al gobierno entrante, empujar esos sectores.
Otero, por otra parte, sugiere a mediano plazo activar la construcción, reconstrucción y mantenimiento de carreteras, para emplear a un sector considerable de la población al menos durante entre el 2007 y 2008. Aunque no refiere cifras absolutas al respecto.
“Eso sí, el nuevo gobierno deberá diversificar la oferta laboral y buscar otras más estables”, aclara.
Murillo, en cambio, recomienda a Ortega mantener políticas macroeconómicas que den tranquilidad y garanticen el clima de inversión en el país.
A la fecha el equipo económico del Presidente electo, no se ha pronunciado sobre el tema, pese a las solicitudes que ha hecho LA PRENSA en torno al asunto.