SAN SALVADOR. _ El presidente salvadoreño Tony Saca encabezó hoy un acto de destrucción de 1.113 armas de distintos calibres decomisadas a delincuentes, en el marco de una nueva cruzada nacional para frenar la violencia y la criminalidad en el país.
"El mensaje al mundo es que El Salvador está combatiendo totalmente la delincuencia", dijo Saca tras la fundición del armamento en una fábrica de hierro de la periferia norte de la capital.
El presidente indicó que el país debe ser un país con menos armas y las que deben existir son las legales y en manos de la gente que pueda manipularlas.
Las armas fundidas fueron 373 revólveres, 302 pistolas, 174 escopetas, 165 armas artesanales, 83 fusiles, 7 carabinas, 7 subametralladoras, un lanzagranadas y una subametralladora.
Saca explicó que las armas fueron decomisadas a delincuentes y a irresponsables con documentación. Las armas que no son reclamadas en seis meses pasan inmediatamente a esta condición, de fundición.
"Vamos a tratar de profundizar esta fundición de armas no sólo para mandar un mensaje sino para evitar que estas armas sigan circulando y puedan matar personas en el país. Vamos quitarles las armas a los irresponsables y aquéllos que las portan ilegalmente", enfatizó el mandatario.
Según la oficina de prensa del ejército, otras dos mil armas, también decomisadas a delincuentes, fueron fundidas durante el año.
La destrucción de las armas se realizó en el marco de una nueva cruzada nacional para frenar la violencia que abate algunas zonas del país.
CIRCULAN MÁS ARMAS
Según la recién creada Comisión de Seguridad Ciudadana, en El Salvador circulan unas 500 mil armas, de las cuales un 60% son ilegales. Un 80% de los delitos son cometidos con armas de fuego y en la mayoría de casos están involucradas las pandillas.
Para frenar el flagelo, Saca nombró en noviembre a la Comisión de Seguridad, integrada por profesionales y religiosos, y la semana anterior creó el nuevo Ministerio de Seguridad y Justicia.
Para contribuir al esfuerzo del gobierno, la Asamblea Legislativa extendió la semana anterior la prohibición del uso de armas de fuego de todo calibre en plazas y parques del país.