Dos de los cinco procesados por el tráfico de 3,100 kilos de cocaína incautados en septiembre pasado, fueron declarados no culpables anoche, después que la juez Tercero de Distrito Penal de Juicio de Managua, Rosario Peralta, deliberó durante unas dos horas.
El abogado Roberto Cruz informó que su defendido Walter Arias Selva y José de la Cruz Selva, cuya defensa la asumió el abogado Carlos Javier Chavarría, resultaron beneficiados con el fallo judicial.
Mientras tanto, Noel del Socorro Rugama, Juan Francisco Hernández Mendieta y Álvaro José Parrales Gago fueron declarados culpables del delito de tráfico interno de estupefacientes.
Los dos absueltos fueron responsabilizados de haber participado en el trasiego de la droga desde alta mar hacia la costa, utilizando una lancha para tal fin. Sin embargo, durante el juicio, la Fiscalía no logró introducir como evidencia la lancha en cuestión, un detalle que resultó fundamental para que la juez tomara la decisión.
“El Ministerio Público no tenía los elementos de prueba necesarios para establecer aquí el vínculo, ya que no demostró la existencia de la lancha”, declaró Cruz al ser consultado vía telefónica.
Arias Selva era señalado de haber conducido la lancha en cuestión, y José de la Cruz Selva supuestamente era el dueño.
MULTA MILLONARIA
La Fiscalía solicitó a la juez Peralta que imponga una pena de cinco años de prisión para los tres procesados que resultaron culpables, más una multa del doble del valor del cargamento.
No obstante, en el juicio no se discutió sobre el valor de la droga.
La sentencia, en la que la juez determinará la pena a imponer, será dada a conocer el próximo viernes a las 9:00 a.m.
Uno de los testigos principales aportados por la Fiscalía durante el juicio, fue el perito en inspecciones oculares, Danilo Antonio Pérez González, quien compareció como técnico del manejo del ionscan, un aparato con el cual se detectó la presencia de cocaína en las uñas de los procesados y en tres pangas que fueron utilizadas para transportar la droga.
La droga fue decomisada el 30 de septiembre pasado en San Rafael del Sur, y fue incinerada el 19 de octubre en presencia del juez Tercero Suplente de Distrito Penal de Audiencia de Managua, Oscar Danilo Manzanares.
Las investigaciones determinaron que la cocaína fue transportada desde un barco pesquero en alta mar, hasta la costa de Loma Alegre, a bordo de varías lanchas rápidas.