CIUDAD DEL VATICANO. - Los símbolos religiosos deben ser permitidos en lugares públicos, dijo el sábado el papa Benedicto XVI a un grupo de expertos legales católicos italianos.
"La hostilidad frente a todas las formas de reconocimiento de la importancia política y cultural de la religión y en particular la presencia de cualquier símbolo religioso en instituciones públicas (...) no es señal de un laicismo saludable, sino de la degeneración del laicismo", sostuvo el Papa.
"El Estado no puede considerar a la religión como un simple sentimiento individual que puede ser confinado a la esfera privada", dijo el jefe espiritual de los 1,100 millones de católicos del mundo.
La religión "debe ser reconocida como una presencia común pública" y sus símbolos deben ser permitidos en oficinas, escuelas, tribunales, hospitales, prisiones y otros sitios, agregó el Sumo Pontífice, de 79 años.
"Una visión irreligiosa de la vida, el pensamiento y la ética" ha conducido a una concepción errónea del laicismo, "un término que parece haberse convertido en el emblema esencial (...) de la democracia moderna", lamentó.