Managua
02:41 pm
09.12.06
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Nacionales
La devoción nica ha quedado manifiesta en las celebraciones de la Purísima, que aumentaron notablemente en este 2006, en California. ()
Empresarios promovieron la Gritería en Los Ángeles
La tradición va de generación en generación, aun estando fuera de la madre patria
Luciano Cuadra
LOS ÁNGELES, California

Como señal inequívoca de que la comunidad nicaragüense en esta parte de la unión americana crece a pasos agigantados, mientras insiste en mantener viva la tradición religiosa que impera en Nicaragua desde el siglo XVIII, miles de nicaragüenses que residen en el sur de California se lanzaron a las calles de la Pequeña Centroamérica, en el centro de Los Ángeles y otras ciudades aledañas, para celebrar La Gritería en honor a la Virgen María.

Los nicas dueños de más de una docena de negocios, hicieron saber a su clientela que le rendirían honor a la Reina de Nicaragua, este siete de diciembre.

José “Chepe” Cabrales, dueño del restaurante Gallo Pinto, en Azusa, un pequeño poblado al noreste de Los Ángeles, fue uno de ellos.

Cabrales exhibe con orgullo una Virgen arrodillada, y asegura que “es la única que vas a encontrar en esa posición”.

Según su propietario, la imagen tallada en madera tiene más de cien años en poder de su familia, y ésta tuvo su origen en la ciudad de El Viejo.

NO OLVIDAN LA TRADICIÓN

Demostrando que la tradición y el amor a lo nuestro se imponen sobre las barreras de la edad, llegan al restaurante de Cabrales, Rigoberto Ramírez y su esposa Xenia Guevara, un joven matrimonio con poco tiempo de haber llegado a Estados Unidos.

Rigoberto, técnico en reparación de computadoras, afirma que viajan unos treinta kilómetros para rendirle pleitesía a la madre de Dios, pero también para inculcarle valores cristianos y transmitir la tradición a Melanie, una niña de tres años de edad, hija de ambos.

“Abandonamos Nicaragua buscando mejor vida, pero eso de ninguna manera significa que nos olvidamos de ella y lo que nos enseñaron nuestros padres”, afirma Rigoberto.

En la ciudad de South Gate, en el restaurante Montelimar, el cual acaba de abrir sus puertas, María Teresa Gutiérrez llega mientras los meseros terminan de dar los últimos toques al salón donde se encuentra la Virgen homenajeada. Para María Teresa, ésta es una ocasión especial pues es la primera vez que celebra La Gritería en compañía de su hijo Adolfo, desde que llegaron a Estados Unidos hace 11 años.

Tratando de hacerse escuchar sobre los cánticos marianos que reproduce un aparato de sonido, María Teresa cuenta que tenía interés especial en esta fecha para llevar a su hijo y motivarlo a que no olvide sus raíces y el fervor hacia la Virgen María. Ésta es una muestra clara de la manera en que los nicas en el exterior mantienen vivas las tradiciones nicaragüenses. ¡Qué viva la Virgen!

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda