Granada, una de las ciudades de Nicaragua que más turistas atrae, agradó a los visitantes extranjeros y nicaragüenses en el exterior, con la celebración a la Inmaculada Concepción, la noche del jueves siete de diciembre, en la Calle Atravesada.
La estadounidense Kelly Meeks tomaba fotografías. Su aspecto de “chela” era notorio entre las personas, la mayoría de tez morena, que celebraban La Purísima.
“Todo es muy bonito, es diferente de las celebraciones de nuestras raíces, es único en Nicaragua”, dijo Meeks con un español entendible.
En el atrio de la Catedral era tanta la gente que esperaba a la Virgen, que algunos extranjeros estaban sorprendidos. “No lo había visto antes y estoy un poco emocionado por saber qué es lo que va a pasar”, expresó Remco Mols, holandés que está de vacaciones en Nicaragua.
“Es la primera vez que miro esto y es un poco caótico, no sé qué es lo que pasa”, manifestó la inglesa Annabel Bridge, mientras fijaba su atención en la gente que se aglomeraba en las cercanías.
DESDE ESTADOS UNIDOS
También los nicaragüenses residentes en Estados Unidos asistieron a esta actividad.
Con una cámara de vídeo en mano, captando cada momento de la Virgen, se encontraba Francisco Rodríguez, nicaragüense que vino desde Los Ángeles, California, para ver pasar a la Virgen.
“Vengo especialmente para estas festividades, por la Conchita”, contó Rodríguez apresurado por seguir grabando.
Rhina López de Bonilla vino con sus hijos, de cuatro y dos años, desde Carolina del Norte, Estados Unidos, para ver esta celebración. “Es lindo encontrar que el fervor se mantiene, me encanta ver las tradiciones religiosas”, explicó.
Relató que su hija de cuatro años, al ver por primera vez esta costumbre, se emocionó como que si estaba en un concierto de un artista famoso.
Ángela Castillo le agradecía a la Virgen que su hijo haya llegado bien hasta donde ella, en Estados Unidos, por lo que este año trabajó “fuerte” para regresar a Granada y ver a la “Conchita”, nombre popular de la Virgen.
DEVOCIÓN
La forma en que esta ciudad celebra a la Virgen en única en el país. A los niños les enseñan a tener fe y devoción con “la madre de todos”.
Julissa Gómez tiene 13 años de edad y asistió a la festividad desde el primer día que inició, el 28 de noviembre.
Según Gómez, la Virgen le hace milagros. “Yo le pedí que mi abuelita vendiera todas las sandías y que recogiera los reales (dinero) que no son de ella, y se me cumplió”, reveló emocionada.