El alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, aseguró ayer que las cuatro plantas energéticas ofrecidas por Venezuela estarán en Nicaragua antes de que finalice este año.
Estas generadoras, con capacidad de 15 megavatios cada una, son pequeños módulos cuya instalación dura aproximadamente un mes.
Para enfrentar el oscuro panorama energético, que afectará al país a inicios del año 2007, las generadoras prometidas por Marenco deberían llegar a Managua antes del 20 de diciembre.
Ayer, el diario El Universal, uno de los principales de Venezuela, publicó la promesa de Marenco de llevar las plantas a Nicaragua este mes, para que empiecen a operar en enero.
El diario destaca que el funcionario municipal sandinista trata de garantizar una buena imagen a la toma de posesión del nuevo Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.
“Lo que queremos es que el nuevo gobierno entre dando soluciones a un problema que estamos heredando del viejo gobierno”, dijo Marenco, según el diario venezolano.
El alcalde, sin embargo, no precisa la fecha del arribo de las generadoras a Nicaragua.
La importación de las generadoras es uno de los componentes del acuerdo para la compra de petróleo, a precios concesionales, suscrito entre la compañía Petróleos de Venezuela (PDVSA) y Alba Petróleos de Nicaragua (Albanic), presidida por Marenco.
COLAPSO EN ENERO
Se espera que para enero próximo, el sistema energético colapse porque entrará a mantenimiento preventivo, ya programado, parte de la Planta Nicaragua, que depende de la empresa privada Generadora Occidental (Geosa).
En enero también inicia una reducción drástica de la capacidad de generación de la hidroeléctrica estatal Hidrogesa, debido a que el cuerpo de agua del que se alimenta, el lago artificial Apanás, ha sido exprimido durante el último semestre del año y comienza la época seca.
El Instituto Nicaragüense de Energía (INE), ente regulador del sector energético, y la distribuidora eléctrica Unión Fenosa, han visto con interés la negociación de Marenco.
El INE, incluso, espera que estas generadoras, que funcionan con diesel, no representen un peso inmediato para la tarifa energética, ya que el combustible con que operarían sería adquirido a precios concesionales, siempre bajo el acuerdo entre PDVSA y Albanic.
VUELVEN PROTESTAS
La semana próxima iniciará con el retorno de las protestas callejeras, en contra de los últimos cortes de energía.
La Coordinadora Civil y la Unión Nacional de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Nicaragua (Unacun) convocaron a un nuevo plantón, frente al edificio del INE, a partir de las nueve de la mañana del lunes próximo.
La última vez que se realizó un plantón en el INE, se convirtió en la toma del edificio por un par de horas, con algunos daños materiales y golpes leves a empleados de la institución.
La presión popular fue tan intensa, que el día de la toma, con la gente golpeando los portones de la institución, las autoridades del INE anunciaron el inicio del proceso de arbitraje contra Unión Fenosa, por supuestos incumplimientos de su contrato de concesión.
Se estima que el déficit energético es de 40 megavatios, que son compensados con compras en el mercado centroamericano.