Dimitri Kovtun, un testigo ruso en el caso de la muerte de Alexander Litvinenko que fue contaminado por radiación, está en un estado grave, afirmó ayer la agencia rusa Interfax, citando fuentes no identificadas.
“Se detectó una forma aguda de exposición a las radiaciones y una contaminación interna por nucleidos de tipo Alfa, con efectos sobre los órganos vitales: hígado, riñones, intestinos”, indicó esta fuente que, según Interfax, se basa en el diagnóstico médico.
Kovtun y su socio Andrei Lugovoi, ambos ex guardaespaldas del Kremlin, se encontraron con el ex espía Alexander Litvinenko poco antes de que éste comenzase a sentir los síntomas de su envenenamiento con polonio 210, una sustancia altamente radiactiva.
TODAS LAS MIRADAS APUNTAN A MOSCÚ
Todas las miradas se dirigen a Moscú en la investigación de la muerte Litvinenko, cuando Kotvun, que debe ser interrogado por Scotland Yard, fue envenenado y cayera en coma.
Más aún que en los días previos, los principales actores (Fiscalía, testigos, abogado) se han refugiado en el silencio, sin hacer declaraciones y ni siquiera responder al teléfono.
“No comentamos nada”, dijo el servicio de prensa de la Fiscalía general, al igual que en la embajada británica, cuyo portavoz repitió que no haría “comentarios sobre la investigación en curso”.