Erick Leonardo Espinoza Alemán, un niño de apenas 10 años, murió frente a su casa, cuando dos grupos de antisociales intercambiaban disparos el martes pasado, en horas de la noche, en el barrio Hilario Sánchez.
A eso de las 7:00 p.m. de ese día, más de treinta sujetos se desplazaban por diferentes calles, amenazando a quienes se encontraban en el lugar. Los vecinos no se percataron de que la pandilla llamada “Los Cancheros” llegaría de sorpresa para disparar a mansalva sobre “Los Torreños”, sin importarles la población.
Según Johana Alemán, madre de Erick Espinoza, éste acababa de comprar algo en la venta y luego se quedó jugando chibolas con los otros niños.
Murió en el camino
“Yo no estaba, andaba trabajando. Cuando vine me dieron la noticia, me dijeron que estaba a la orilla del muro en la vuelta jugando chibolas, cuando cayó en el suelo lleno de sangre, y lo trasladó mi hermano Jimmy en un taxi al Hospital Alemán-Nicaragüense, pero me dijeron que llegó sin vida”, dijo la señora Alemán entre lágrimas.
El pequeño cuerpo de Erick se encontraba ayer en un ataúd, en la reducida sala de la humilde vivienda, mientras sus hermanos Katia, Eliot Francisco, Mayeli Abigail y Ricardo Antonio —todos Espinoza Alemán—, observaban atónitos el féretro.
El diagnóstico médico señala que el menor murió producto de una hemorragia interna, luego de penetrarle la bala en la parte izquierda de su pequeño tórax. Ni siquiera fue posible hacerle la intervención quirúrgica, indica el informe médico del Hospital Alemán-Nicaragüense.
testigos temen
Varios testigos que no quisieron dar sus nombres por temor señalaron que entre los pandilleros del sector andaban varios conocidos como “El Pellejito”, Michel y Yamil, “La Parca” y “Cantinflas”, estos dos últimos son de la pandilla de “Los Torreños”.
Por su parte la Policía del Distrito Cuatro detuvo a Elder Antonio González Urbina, de 18 años y Michel Alexander Jarquín Ortega, de 19, quienes serán enviados al Ministerio Público.
Podrían ser acusados por los delitos de exposición de personas al peligro, alteración al orden público, amenazas contra las personas y hasta homicidio culposo en caso de encontrarlos culpables.