Los datos del Centro de Prevención de la violencia (Ceprev) indican que la falta de denuncia de los casos de abuso sexual es una de las principales causas para que este fenómeno aumente impunemente.
Mónica Zalaquett, especialista en el tema de violencia intrafamiliar y directora del Ceprev, explicó que de acuerdo a los casos que ellos atienden y tomando como parámetro estudios de organismos internacionales alrededor del tema, por cada niño víctima de abuso sexual, otros veinte callan el delito.
“El abuso sexual es un asesinato emocional, y no se ve ni se juzga como tal”, dijo la especialista, quien participó en una conferencia sobre abuso sexual en Nicaragua, organizada por la Fundación Konrad Adenauer.
CIFRAS ESCALOFRIANTES
Zalaquett explicó que una de cada tres niñas y uno de cada cinco niños en Nicaragua son víctimas de abuso sexual.
El Ceprev ha atendido más de nueve mil casos de abuso sexual. Mientras, la línea 133, de atención a emergencias del Ministerio de la Familia, entre noviembre del 2005 y primer semestre de 2006, registró 127 casos de abuso sexual.
La directora del Ceprev explicó que las consecuencias de los abusos sexuales en la niñez, adolescencia y adultos dejan graves daños en las víctimas.
Los problemas de conducta, actitudes dañinas en contra de ellos mismos, carácter incontrolable y despertar sexual prematuro son algunas de las consecuencias graves en los casos de abusos sexuales en contra de la niñez.
En el caso de víctimas adolescentes y jóvenes, los abusos sexuales causan graves problemas emocionales y en algunos casos hasta intentos suicidas, explicó la especialista.
A juicio de Zalaquett, la denuncia, aplicación de la justicia y una terapia adecuada ayuda a las víctimas a superar el trauma.