Los pobladores de la comunidad Los López, en Villa El Carmen, fueron sorprendidos ayer por el hallazgo del cuerpo sin vida de uno de sus vecinos, a quien le destrozaron el rostro a pedradas y aparentemente también con un machete, según dijeron familiares de la víctima.
El fallecido respondía al nombre de Rudy Solís Gutiérrez, de 25 años, y tenía poco tiempo de estar trabajando como comerciante ambulante de ropa.
Darling López, familiar de la víctima, reveló que este domingo por la tarde Solís Gutiérrez regresó del trabajo a su casa con aproximadamente un mil 500 córdobas, producto de los cobros del día de trabajo.
Aparentemente Solís Gutiérrez no se presentó ante su jefe a entregarle el dinero, sino que se dirigió a la comunidad Citalapa, donde se desarrollaba una fiesta por una promoción escolar y allí se quedó supuestamente ingiriendo licor.
MOSTRÓ EL DINERO
Durante la fiesta Solís Gutiérrez presuntamente estuvo mostrando el dinero que había cobrado en el día, según refirieron amigos de la víctima a su familia.
“Hasta el momento sabemos que a él (Solís) lo matan probablemente para robarle, porque junto a su cuerpo encontramos sólo 50 pesos y unas monedas. Él andaba mil 500”, dijo Francisco Méndez, otro familiar del ahora fallecido, quien junto a otro pariente encontró el cadáver.
El hallazgo se produjo a escasos 20 metros de la vivienda de Solís Gutiérrez, en la bajada de un río que atraviesa la comunidad Los López.
“Yo no he tenido valor para verlo. Dicen que me le dejaron el rostro destrozado”, dijo entre lágrimas Adolfo Solís Calero, padre de la víctima.
La Policía ocupó en el lugar del hallazgo los 50 córdobas y las monedas que estaban junto a Solís Gutiérrez. También cuatro piedras de tamaño mediano llenas de sangre y varias piezas dentales que se le desprendieron a la víctima, tras haber sido golpeado.
MACHETAZOS
Además de las pedradas que recibió, Solís Gutiérrez presentaba cortaduras en el rostro hechas probablemente con machete. “Como que le querían destazar la cara”, comentó Méndez, quien también manifestó que los agresores sólo le atacaron el rostro a su pariente, pues el cuerpo no presentaba ninguna señal de violencia.
Solís Gutiérrez deja una niña de seis años en la orfandad y según sus vecinos era una persona muy calma que jamás daba problemas en la comunidad.