El Consejo Supremo Electoral (CSE) estaría incinerando en enero próximo los 15 millones de boletas electorales utilizadas en las elecciones del 5 de noviembre pasado, según dijo el magistrado del Poder Electoral, José Luis Villavicencio.
El magistrado afirmó que este procedimiento es el mismo que se ha hecho en las elecciones anteriores, sin embargo la ley electoral, en el artículo 184, dice que “concluidas las elecciones y proclamados los electos, las boletas electorales y demás material electoral podrán ser recicladas”.
El magistrado justificó la quema de las boletas arguyendo que “aquí la desconfianza es muy grande, así que mejor se incineran” y explicó que esto se hace bajo el mismo sistema de seguridad que se utilizó en la elaboración de las mismas.
En tanto, el magistrado Luis Benavides, al preguntársele sobre la alternativa de reciclarlas y darles otra utilidad dijo que “no puedo tener una opinión separada, esto se toma colegiadamente, habría que esperar una sesión para tratar ese punto”.
El Poder Electoral mandó a imprimir un total de 15 millones de boletas para elegir al Presidente de la República, a los diputados departamentales, los diputados por Managua y los del parlamento centroamericano.
Según Gabriel Chamorro, presidente de Ardisa, la empresa que imprimió las boletas, se utilizaron 66 toneladas de papel, equivalentes a unas 140 mil libras, las que se podrían reciclar y obtener productos como servilletas, papel higiénico y cartón.
“El precio de los desechos de papel que pagan los que lo compran para reciclarlo es de un córdoba por libra, lo que representaría que el CSE estaría quemando el equivalente a 140 mil córdobas, que bien pueden ser donados a una institución benéfica”, dijo Chamorro.
En cambio, el tribunal electoral costarricense decidió mandar a reciclar las boletas utilizadas en las elecciones presidenciales del 5 de febrero pasado y convertirlas en papel sanitario y servilletas para uso de algunas instituciones estatales.