El Departamento de Estado elogió el lunes al pueblo venezolano por su conducta en las elecciones, y aun cuando no tuvo una felicitación para el ganador, el presidente Hugo Chávez, dijo que esperaba trabajar con éste “en una forma constructiva y positiva”.
El portavoz Sean McCormack admitió que hay fricciones bien publicitadas en algunos temas entre Caracas y Washington, pero dijo que “desde nuestro punto de vista, no tenemos ninguna fricción”.
“Tenemos una agenda positiva para el hemisferio, estamos listos a trabajar con cualquier país democrático que gobierne democráticamente y trabaje para el avance de la causa de la democracia y la prosperidad en todo el hemisferio”, dijo.
Chávez, ganador por amplia mayoría de las elecciones del domingo, dijo al conocer su victoria que “le hemos dado otra lección de dignidad al imperialismo americano” y pidió a los venezolanos “no temer al socialismo”.
McCormack admitió que Chávez ha sido reelegido para otro término de gobierno y expresó su esperanza de “una relación positiva, constructiva” entre los dos países.
En Caracas, el canciller Nicolás Maduro abrió la puerta de un diálogo si Washington cambiara su postura, sobre la base del respeto, pero dijo que entretanto “la élite de los Estados Unidos tendrá que reconocer la fortaleza de la revolución bolivariana... y los nuevos liderazgos de América Latina y el Caribe”.
McCormack, en un diálogo regular con reporteros, explicó que elogiaba al pueblo venezolano por la conducta de esta elección.
Pero indicó que todavía quedaban por verse los informes de varios grupos de observadores sobre lo ocurrido en la campaña y el día de la elección en cuanto a justicia, transparencia y capacidad de la oposición, entre otros tópicos.
Dos días antes de las elecciones, el director de los servicios nacionales de inteligencia John Negroponte dijo que Chávez se ha convertido en una fuerza divisiva en la región por su intromisión en los asuntos de otros países.
Tom Shannon, subsecretario de Estado para de asuntos americanos, elogió la campaña del candidato opositor Manuel Rosales.
McCormack, preguntado si podía mencionar las áreas en las cuales los dos países han trabajado juntos en los últimos seis años, señaló el narcotráfico.
“Pese a un par de roces, fuimos capaces de trabajar con bastante efectividad”, dijo. “Ha habido otras áreas en las cuales no hemos trabajado bien con el gobierno venezolano”.
Pero hizo notar que cuando se ve algo de la retórica que sale (de Caracas) “se pueden dificultar las cosas un poquito más en términos de relaciones, pero eso no impide nuestra capacidad de trabajar juntos, por lo menos desde nuestra perspectiva”.
McCormack,cuando fue preguntado en qué áreas le gustaría a Washington trabajar conjuntamente con Chávez, indicó nos gustaría trabajar juntos en la promoción del libre comercio y la democracia en toda la región.