Un hombre fue apuñalado ayer en horas de la tarde en el Mercado Oriental por dos sujetos conocidos como “Los Monos”.
José Apolonio Leiva Villavicencio, de 37 años, se encontraba junto a su esposa Rosa Argentina Uriarte, en un tramo cuando los sujetos le arrebataron a ella unos lentes. Inmediatamente, Leiva, en un intento por recuperar los anteojos, recibió la estocada que le causó la muerte.
Néstor Montoya, médico de turno del Hospital Roberto Calderón, dijo que el paciente ni siquiera pasó por la sala de emergencias por lo grave que se encontraba y fue directamente remitido a la sala de operaciones.
“La condición del paciente era muy delicada, tenía una herida que le perforó el estómago y la vena mesentérica superior y las vértebras, se le dio reanimación, se logró estabilizar, pero la herida era profunda, aparentemente fue con un cuchillo largo”, dijo Montoya.
Rosa Argentina, esposa de la víctima, dijo que su marido recibía 70 córdobas en pago por acarrear cabezas de ganado dos veces por semana y que ayer andaba desvelado por lo que estaba durmiéndose antes de recibir la apuñalada.
“Yo le supliqué a los dos delincuentes que no le hicieran nada , que por último se llevaran los anteojos pero que no lo golpearan, porque yo sé que ellos son personas dañinas y que le harían algo. Realmente no vi cuando lo hirieron, sólo cuando cayó al suelo y mi familia no sabe nada”, dijo llorando la viuda.
La Policía del Distrito Cuatro realizó un rastreo por la zona donde fue herida la víctima, pero no fue posible dar con el paradero de los agresores.
Según Rosa Argentina, los sujetos son bajos de estatura, de tez morena y vestían camisolas: uno de ellos, el más gordo, una celeste y el otro una blanca.
“Los sujetos huyeron hacia abajo y yo no sabía qué hacer porque la ambulancia nunca llegaba y yo estaba sola con Polo (el fallecido), la gente conoce a estos delincuentes, ellos se dedican a oler pega y drogarse, no sé por qué nunca les hacen nada y todo el mundo sabe que son ladrones y delincuentes y ni siquiera los meten presos, alguien tiene que hacer algo”, expresó.
José Apolonio vivía en Reparto Schick, de El Halcón Negro No. 1, una cuadra al Norte y una cuadra al Oeste.