La ausencia de Fidel Castro en el desfile militar del sábado y las palabras de su hermano Raúl, quien propuso resolver las diferencias de Cuba con Estados Unidos en una mesa de negociaciones, son señales de cambios que se avecinan en la isla caribeña, gobernada por el Partido Comunista desde enero de 1959.
La enfermedad de Fidel Castro, que le obligó a delegar el poder en su hermano, y el surgimiento de un nuevo modelo de izquierda en Latinoamérica, propician esos cambios en el sistema político de Cuba, comentó el ex canciller nicaragüense Emilio Álvarez Montalván.
Álvarez considera que aunque las formas de gobierno dictatoriales son difíciles y lentas de liquidar, el régimen castrista ya empieza a experimentar transformaciones.
“La transición en Cuba ya empezó”, afirmó el politólogo.
Sin embargo, advirtió que esto implica un proceso difícil, lento y azaroso. “Pero hay evidencias de que esas dificultades se pueden salvar”, añadió.
Víctor Hugo Tinoco, quien fue vicecanciller del gobierno sandinista en los años ochenta, opinó que es inevitable el avance de las sociedades políticas de América Latina hacia sociedades pluralistas, y Cuba está demostrando voluntad de discutir.
“¿Qué tanto va a avanzar Cuba en este sentido? Es difícil saber”, dijo Tinoco, “pero el hecho de proponer negociaciones con Estados Unidos implica que hay voluntad”.
TRANSICIÓN SIN INjERENCIA
“Existen suficientes antecedentes para suponer que en Cuba puede darse una transición sin la intervención de poderes extranjeros”, opinó Álvarez Montalván.
El ex canciller nicaragüense recordó el fin de la dictadura de Francisco Franco, en España, a raíz de la muerte del dictador, donde la transición se dio sin violencia gracias a que todos los sectores sociales lograron ponerse de acuerdo en una concertación.
“Esto sentó las bases para restablecer la vigencia de las instituciones”, enfatizó Álvarez.
También recordó el fin del régimen sandinista en Nicaragua, en 1990, y el fin de la dictadura de Augusto Pinochet en Chile. “Fueron transiciones sin violencia”, afirmó Álvarez Montalván.
Advirtió que Cuba tiene algunas desventajas, entre ellas que el exilio cubano está muy dividido y no forma una opinión unísona. “Hay muchos intereses creados y diferentes posiciones frente al cambio”, aseguró.
Según Álvarez, la propuesta de Raúl Castro, de negociar con Estados Unidos, indica que las fuerzas políticas cubanas, que hasta hoy han ejercido un control absoluto en la isla, están listas para aceptar una transición, aunque no la han definido con claridad.
Economía no da más
A criterio de Álvarez Montalván, la economía de Cuba ya no tiene muchas opciones: “O se expande abiertamente o se consume en su propio jugo”.
Cuba necesita grandes volúmenes de inversión extranjera, porque el turismo ya no es suficiente y “a medida que la sociedad cubana está satisfecha con un mínimo, aspira a querer lo máximo”, explicó.