Cooperativas acusan a “piratas” de ser responsables de los atracos violentos, la Policía desestima preocupación pero Red de Mujeres contra la Violencia asegura que el problema es grave y hay que erradicarlo antes que Managua se convierta en otra Ciudad Juárez
Las campanas de alerta empiezan a repicar en Managua, tras conocerse que en lo que va del año la Policía tiene reportado 60 casos de mujeres que han abordado taxis donde muchas de ellas han sido golpeadas, asaltadas, manoseadas, lanzadas desde el vehículo en marcha y abandonadas en lugares oscuros y desolados.
Varias de las víctimas consultadas por LA PRENSA y algunas que enviaron correos electrónicos aseguran que los autores del hecho son falsos choferes, escoltados de un acompañante que bajo amenazas de muerte las prensan con el asiento del copiloto y las obligan a bajar el rostro para que no los vean, de lo contrario, si los identifican estarían firmando su sentencia de muerte.
Aunque el comisionado mayor Julio González Aguirre, jefe de la Policía de Managua, dijo que la situación no es tan alarmante a como lo están pintando varios sectores, sin embargo, la Red de Mujeres contra la Violencia informó que la situación es más grave de lo que se piensa.
González Aguirre dijo que si el problema lo ven sólo enfocado a las mujeres, se pierden en las investigaciones. “El problema lo estamos enfocando más amplio y no sólo de la perspectiva de la mujer como víctima. Vemos el problema de todos los usuarios a bordo de taxis porque si no, nos perdemos en la investigación”, aseguró.
Si bien es cierto que la Policía presenta datos más generales donde hombres y mujeres han sido víctimas de la acción criminal y en ocasiones hasta los mismos taxistas han resultado afectados, varias de las víctimas mujeres que vivieron la amarga experiencia que fueron consultadas por LA PRENSA mostraron su preocupación porque el problema es más serio de lo que las autoridades policiales presumen.
Señalaron que conocen a muchas mujeres que no han interpuesto la denuncia por temor y pudor, porque lo primero que les preguntan es que si las violaron. Según algunas de las afectadas los casos de mujeres víctimas asciende a más de cien, en lo que va del año.
DESPROTEGIDAS
El sentir de las afectadas es que hasta el momento se sienten desprotegidas por las autoridades policiales, quienes deben tomar medidas urgentes, de lo contrario se empezará a escuchar en los medios de comunicación que encontraron asesinada, violada y asaltada a una mujer.
Mujeres que han vivido la trágica experiencia temen que Managua y toda Nicaragua se convierta en un futuro como la Ciudad Juárez, en México, donde en los últimos 13 años han asesinado a más de 300 mujeres bajo diversas causas y circunstancias.
MOMENTOS DE HORROR
Una de las víctimas de los falsos taxistas, que cometen sus fechorías por la tarde y las noches, comentó el calvario que le tocó vivir a bordo de un taxi hace dos semanas.
Cuenta que el pasado 14 de noviembre del 2006, a eso de las 5:30 de la tarde en el sector del Centro BAC de Managua, abordó con destino a la Universidad del Valle un taxi Toyota Station Wagon, blanco, en el cual viajaban dos hombres (el conductor y un acompañante en el asiento de adelante) .
Refiere que en el trayecto y sin ninguna señal el acompañante se volteó hacia el asiento trasero y la atacó sexualmente (quiso manosearla) y como reacción natural ella se defendió, golpeó, aruñó, lanzó puntapiés.
Indicó que ante esa reacción los atacantes la emprendieron contra ella a golpes y puyazos (pinchonazos), y al ver que no podían dominarla le robaron todo lo que llevaba (hasta los zapatos) y la tiraron del taxi en uno de esos caminos desolados que hay frente al colegio Americano, sobre la Pista Suburbana.
¿QUE ESTÁN HACIENDO LAS COOPERATIVAS DE TAXIS?
LA PRENSA visitó a varias cooperativas de taxis de Managua para conocer sus puntos de vista de la problemática.
Horacio García Rocha, vicepresidente de la Cooperativa de Taxis Arlen Siu, fundada en 1984, y que actualmente cuenta con 70 socios y 30 cadetes, aseguró que en su cooperativa no han tenido problemas porque se conocen bien entre los socios y cuando contratan a cadetes los seleccionan minuciosamente.
“De entrada se les pide el récord de policía, su partida de nacimiento, su cédula, su seguro y el seguro de la licencia. También tiene que entrar al comité que rige la cooperativa, para que lo apruebe, de lo contrario no entra a trabajar. El cadete por lo general tiene que ser recomendado por alguien de la cooperativa”, indicó.
Rocha dijo que tiene sus sospechas de los falsos taxistas que han hecho sus fechorías en contra de las mujeres, “principalmente yo sospecho que son cadetes de cooperativas, también pueden ser carros robados y también pueden ser carros camuflados como taxis, y la Policía ya ha agarrado taxis con placas pintadas, y no son de taxis. También pueden ser taxis que andan ilegales y que les llamamos “taxis piratas”, señaló.
AFECTA A TODO EL GREMIO
Por su parte Juan Marlon Torres, responsable de vigilancia de la Cooperativa Arlen Siu, manifestó que el cincuenta por ciento de taxis que circulan en Managua son individuales.
“Los dueños de taxis individuales se los dan a un cadete y se lo dan a otra persona, entonces no se sabe qué tipo de persona es la que va a andar ese vehículo y a veces se meten a realizar fechorías”, aseguró.
Explicó que esos hechos que están ocurriendo en contra de algunas mujeres afectan al gremio de taxistas en general.
“Esta situación no sólo ha afectado a las cooperativas, creo que nos está afectando en general a todos los taxistas porque la población se hace una idea errónea de todos los taxistas. La verdad es que sólo una parte podrá andar haciendo su fechoría, pero el 95 por ciento de los taxistas somos muy honorables y personas honradas que nos dedicamos al trabajo”, comentó.
RECOMENDACIONES A LAS MUJERES
Horacio García recomendó que una mujer que solicite el servicio de un taxi por la noche tiene que ver que vaya desocupado, “si ve que sube a otra persona debe bajarse, ese sería un criterio, también tiene que chequear el emblema y que la placa sea original y no falsa”, dijo.
Nelson Chamorro, secretario de la Cooperativa de Taxis Simón Bolívar, señaló que lo que necesitan es más identificación en el taxista, para que el pasajero se fije bien en el vehículo que van a abordar y qué cooperativa les está prestando el servicio.
En cuanto a quienes son los que asaltan a las mujeres, Chamorro fue enfático.
“Cualquiera puede ser porque hay ladrones hasta improvisados, muchas personas pueden delinquir porque tienen necesidades y es bastante difícil que algunos de esos sujetos estén en las cooperativas, sin embargo, nosotros no podemos controlar que los socios les den los vehículos a otras personas que nosotros no conocemos”, destacó.