LA PAZ. - Un contundente paro del transporte en varias regiones de Bolivia, entre ellas La Paz, Cochabamba y El Alto, caracterizaba la primera jornada de una huelga de 48 horas a partir de este martes decidida por la poderosa agremiación de choferes.
La confederación de choferes, que agrupa por igual a asalariados y a propietarios de automóviles de servicio público, ordenó a sus afiliados realizar bloqueos y levantar escaramuzas en puntos neurálgicos de las ciudades.
Grupos de choferes poncharon neumáticos, rompieron parabrisas a pedradas y castigaron a golpes a sus colegas que quebraron el paro sin ser detenidos por los policías que intentaban garantizar el flujo de vehículos particulares.
MÓVILES POIÌTICOS
Los choferes declararon huelga ante una eventual escasez de diesel, la posible indexación de cobros al dólar, el deterioro en las carreteras y contra la suba del precio de una revisión mecánica dispuesta por la oficina de Tránsito.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, dijo que el paro del transporte tiene móviles políticos por cuanto reclama diversos aspectos como recursos para las prefecturas (gobernaciones) y cuestiona la nacionalización de los hidrocarburos, la política estrella del presidente izquierdista Evo Morales.
El sector del transporte, tradicionalmente de derecha, apoyó en el pasado la candidatura del ex presidente conservador Jorge Quiroga, derrotado por Morales en las elecciones generales de diciembre de 2005.
TAMBIEN LOS MAESTROS
Por otra parte, los radicales maestros de la educación pública iniciaron una huelga nacional también este martes y miércoles contra el ministro de Educación, Félix Patzi, por promover reformas educativas que no son del agrado de su dirigencia trotskysta.
La huelga de choferes ha obligado a los escolares a quedarse en casa por falta de transporte.