Un pequeño de nueve años, de nacionalidad salvadoreña, se encuentra bajo el resguardo del Ministerio de la Familia, en León, luego de que fuera reclamado por su madre a su padrastro nicaragüense, quien supuestamente se negaba a entregarle al niño.
Por más de seis meses el pequeño vivió en una sencilla casa del municipio de Quezalguaque, en León. La mayor parte del tiempo Juan Ramón Soto, de nueve años, era cuidado por su madrastra, dado que el padrastro es de oficio trailero.
María del Carmen Soto Portillo, madre del pequeño, relató que conoció a Tomás Ramón García, padrastro del menor, hace unos ocho años y el año pasado decidió venirse a Nicaragua con él y sus dos hijos.
Sin embargo la mujer, de oficio doméstica, explica que 15 días después, García la corrió de la casa porque ya tenía otra pareja y ella tuvo que trasladarse a donde unos familiares de su ex pareja y tiempo después viajó a El Salvador a laborar.
En la casa de Quezalguaque aún vive su segunda hija Yansis del Carmen Soto, de 11 años, sin embargo, la mujer asegura que no tiene dificultades para llevársela y que tiene una comunicación frecuente con ella. Además, cuando viaja a Nicaragua la visita.
Pero con el niño tenía dificultades para comunicarse porque siempre se lo negaban. Además, indica que cuando venía a Nicaragua, en la casa del padrastro no le permitían tener contacto con el menor.
Ayer en la noche el niño quedó bajo el cuido del Ministerio de la Familia, en León y hoy en la mañana se investigarán algunos datos que aún no son precisos.
Aunque el caso parecía estar aclarado con la muestra de los documentos salvadoreños que acreditan que el menor nació en el municipio Delicias de Concepción, en el departamento de Morazán, el hecho se complicó cuando se mostraron unas reposiciones de partidas de nacimiento nicaragüenses.