La tragedia tocó las puertas de una vivienda de un humilde barrio de Managua, la tarde de ayer, al morir padre e hijo electrocutados después que el primero intentó salvar al segundo que tocó una guía de alambre que hacía contacto con un cable energizado que se había desprendido de un poste del tendido eléctrico.
Jairo Mayorga Silva, de 38 años, y su hijo Abraham José Mayorga Arce, de 7, al momento de ser sorprendidos por la muerte, se bañaban cerca de un lavandero, ubicado detrás de la vivienda.
Como el terreno estaba liso por lo mojado, el niño se cayó y se agarró del alambre de púas, que hacía contacto con el cable del tendido eléctrico.
El padre del menor al ver que éste estaba pegado y casi desfalleciendo, lo tomó con intenciones de auxiliarlo, pero como también estaba mojado a los pocos minutos ambos cayeron al suelo, el padre encima del hijo, ya sin vida.
El hecho ocurrió a la 1:30 p.m., de ayer del Auto Hotel El Oasis de Las Vegas, cinco cuadras al sur, en el anexo de Los Laureles Sur, en Managua.
DEMASIADO TARDE
José Leiva Rodríguez, de 36 años, vecino de los fallecidos, comentó que su hijo le fue avisar de la tragedia y le dijo que se apurara porque las personas todavía estaban vivas y que el padre luchaba para despegar a su hijo.
Indicó que llegó hasta el lugar del accidente con una escoba con intenciones de auxiliar a sus vecinos, pero ya era demasiado tarde debido a que estaban tendidos en el suelo y sin vida.
Manifestó que cuando la Dirección General de Bomberos (DGB) y la Cruz Roja Nicaragüense se presentaron al lugar, el hecho ya se había consumado con la muerte de ambas personas.
Leiva Rodríguez aseguró que el alambre del tendido eléctrico tenía tres días de estar caído, pero nadie sabía que estaba haciendo contacto con el alambre de púas del cerco que rodeaba la casa de los fallecidos.
UN NIÑO JUGABA
Mientras la tragedia ocurría en el patio de la vivienda, Jonathan Mayorga Arce, de 9 años, jugaba en el interior de la casa, sin darse cuenta de nada.
Jorge Mauricio Mayorga Arce, de 12 años, hijo mayor de la familia, y su madre Mayra Argentina Arce Moreno, se encontraban en el sector del puente El Paraisito, en donde trabaja como empleada doméstica, al momento de la tragedia.
SIEMPRE SE BAÑABAN
Arce Moreno dijo que su marido siempre acostumbraba a bañarse con sus hijos, ya que era un padre que los quería mucho.
Comentó que éste trabajaba en una panadería desde las 5:00 de la mañana y que por lo general salía de sus labores a las 12: 00 meridiano. Los cadáveres no fueron llevados al Instituto de Medicina Legal.