Aunque el candidato presidencial del Frente Sandinista, Daniel Ortega, podría ganar en primera vuelta, el escenario de una segunda vuelta electoral sería catastrófico para su candidatura, ya que cualquiera de sus contrincantes podría derrotarlo, según la encuesta de Cid Gallup.
El estudio indica que ante la eventualidad de una segunda vuelta en la que Ortega se enfrentara a Edmundo Jarquín, del MRS, éste ganaría por cinco puntos con un 33 a 38.
Con esa misma diferencia perdería Ortega frente a Eduardo Montealegre, de la Alianza Liberal Nicaragüense, en que las cifras quedarían 35 a 40.
“Montealegre termina recibiendo más votos que el candidato sandinista, en especial de los votantes de la capital, los adultos jóvenes y las personas con estudios de secundaria o universidad. Es notorio señalar que únicamente el (55 por ciento) de las personas identificadas con el PLC dicen que votarían por Montealegre en una segunda vuelta con Ortega”, dice la encuestadora.
José Rizo, del PLC, ganaría a Ortega y el enfrentamiento electoral quedaría 37 a 40 a favor de Rizo. Sin embargo, si bien Rizo podría ganarle apretadamente a Ortega, si el enfrentamiento fuera con Montealegre, la derrota de Rizo sería 33 a 19.
El escenario más interesante sería el enfrentamiento entre Montealegre y Edmundo Jarquín, del MRS, quien según Cid Gallup sale un punto arriba para un empate entre ambos.
“Jarquín se beneficia de recibir un voto mayoritario de las personas de Managua, adultos jóvenes (16 a 24 años) y de quienes cuentan con educación secundaria o superior”, según la valoración de la encuesta de Cid Gallup.
Las cualidades de un presidente
Los nicaragüenses quieren tener un Presidente que se preocupe por los pobres, que no sea corrupto y que le traiga estabilidad al país y, por supuesto, que cumpla con sus promesas de campaña.
Al ser consultados sobre cuáles candidatos se apropian de estas cualidades, tres de cada cinco nicaragüenses no asocia a ningún candidato en la contienda con estas características.
Para el 24 por ciento de los consultados, lo más importante es que el candidato no sea corrupto, en tanto el 21 por ciento quiere que el próximo Presidente le traiga estabilidad al país.
Preocuparse por los pobres es una cualidad que el 18 por ciento de los encuestados aprecia de un candidato, y un 17 por ciento espera que cumpla con sus promesas.
Un 16 por ciento quiere que los candidatos tengan buenas ideas de cómo resolver los principales problemas del país.
La primera cualidad, que no sea corrupto, es la mejor calificada para Edmundo Jarquín, en tanto la posibilidad de traer estabilidad al país es un rubro en el que Eduardo Montealegre y José Rizo quedan empatados.
La preocupación por los pobres es una clara característica que la gente asocia con Daniel Ortega, que se alza francamente sobre sus demás contrincantes.
Montealegre es señalado como el candidato con las mejores ideas para sacar adelante al país.
Ortega bien calificado
Al consultarse a la población sobre nueve actividades y cuál supone sería el desempeño de cada candidato, Ortega aparece como el mejor calificado.
Ortega, incluso, compite 22 a 24 con Montealegre en la posibilidad de mantener buenas relaciones con Estados Unidos, muy por encima de la percepción que existe sobre Rizo en este campo.
Sorprendentemente, Ortega es visto como el candidato con las mejores posibilidades de atraer inversión extranjera al país y en lograr un crecimiento económico.
La población tiene la percepción de que Ortega es el mejor candidato para combatir la corrupción y reducir el desempleo.
Sus puntos más fuertes y en que aventaja fuertemente a sus contrincantes son, la reducción de la pobreza, su interés en la gente común y, la posibilidad de que sus proyectos sean respaldados por la Asamblea Nacional.
Esta percepción de un Presidente con respaldo en el Legislativo se cruza con el hecho de que un 59 por ciento de la población no está dispuesta a votar cruzado, apenas un 18 por ciento estaría mucho o algo dispuesta a cruzar su voto ,y un 13 por ciento indica que estaría poco dispuesta a votar en boletas diferentes.
Esta tendencia es más pronunciada entre las mujeres, las personas que viven en las cabeceras departamentales y los simpatizantes de la Alianza MRS y la candidatura de Edmundo Jarquín.