La empresa energética Prisma Energy confirmó oficialmente que solicitó la prórroga de dos meses para la presentación de ofertas para la adquisición de contrato de compra venta de 150 megavatios de energía debido a la inestabilidad del sector energético nacional y la falta de confianza entre los agentes del mismo.
Prisma Energy opera en Nicaragua por medio de la empresa energética Corinto. El otro interesado en el contrato que se acogió a la prórroga fue el consorcio gualtemateco-estadounidense Oro Azul.
Las ofertas de este contrato, que es ofrecido por la distribuidora eléctrica española Unión Fenosa, estaban programadas a ser presentadas el pasado jueves.
César Zamora, gerente de Energética Corinto, aseguró vía telefónica que la decisión se debió a que el INE modificó los procedimientos de la licitación, exigiendo que la capacidad de generación ofrecida debía estar respaldada las 24 horas.
Prisma Energy pretendía ofrecer 50 de los megavatios por medio de una barcaza que pudiera estar en operación en seis meses. “Para poder garantizar la generación de los 50 megavatios tendría que tener otra barcaza aquí de 50 megavatios, como reserva. Pero yo no tendría una garantía de compra de esos otros 50 megavatios y estamos hablando de una inversión de cien millones de dólares”, comentó Zamora.
El empresario cuestionó la actitud del INE, aduciendo que estos cambios repentinos de reglas del juego provocan inestabilidad en el sector.
“Por eso tuvimos que pedir la prórroga porque tenemos que analizar este nuevo modelo económico que nos propone el INE. Ya les mandé una carta al INE para que discutamos este caso, pero todavía no me da una respuesta”, aseguró el empresario.
LA PRENSA buscó la versión de David Castillo, presidente del INE, pero éste no respondió nuestra solicitud de entrevista mediante Relaciones Públicas ni las llamadas a su teléfono móvil.
La gravedad del retraso en el proceso de licitación de los 150 megavatios es que ésta era la esperanza del sector energético para poder sortear una posible crisis de racionamientos el próximo verano.
La idea era tener operando la barcaza para marzo o abril del año próximo y poder alargar la capacidad de generación (480 megavatios) ante la cada vez más cerca demanda energética del país (470 megavatios).