Las autoridades de Correos de Nicaragua defendieron la eficiencia de esta empresa gubernamental en el manejo de correspondencia ordinaria y servicios de paqueterías, ante las numerosas denuncias reveladas por LA PRENSA en su edición del sábado pasado.
El presidente de esta dependencia gubernamental, Alejandro González, aseguró que el nivel de eficiencia de esta institución es el mejor del área centroamericana, pese a todos los problemas que enfrentan debido al abandono presupuestario de parte del gobierno.
Los datos oficiales señalan que esta empresa tiene un índice de reclamos del 0.2 por ciento por cada cien mil envíos.
Correos estima que han ejecutado unos 800 mil envíos en lo que va del año. “No hay correo en el mundo que no tenga ese promedio, es normal. Si a nosotros nos llega un reclamo, le damos respuesta en un término de ocho días, ya sea si el correo es certificado, asegurado, o enviado por EMS (Express Message Service)”, comentó González.
Las autoridades de Correos insistieron en algunas recomendaciones a los usuarios para reducir la posibilidad de que su paquete sea extraviado o pase mucho tiempo “pegado” en los sistemas postales internacionales.
En primer lugar, aunque cueste un poco más, hay que apostar a los servicios de correo asegurado, certificado o EMS que ofrece Correos de Nicaragua y la mayoría de empresas postales del mundo.
Esto permite rastrear el servicio en tiempo real por medio de un nuevo software que la empresa pretende poner en operaciones el próximo mes. El sistema permitiría conocer la ubicación del paquete y el tiempo que falta para que llegue a su destino.
Si se insiste en usar el correo ordinario, principalmente en envíos internacionales, las autoridades enfatizan en algunos puntos para evadir dificultades . En primer lugar, cumplir con las normas internacionales de servicios postales que prohíben el envío de dinero y joyas, además de medicinas, las cuales están prohibidas en cualquiera de los servicios postales existentes.
Para el dinero y las joyas, se pueden utilizar las transferencias bancarias o el sistema de remesas familiares.
“El correo ordinario es más difícil porque sólo se manda, se pone el timbre postal y ya. Muchas veces no ponen la dirección correcta, o vienen sin remitente. En este caso no podemos siquiera devolverlas. Las cartas que vienen abiertas, son violentadas en otros puntos que no son Correos de Nicaragua. Cuando sucede eso lo sellamos, lo reparamos y hacemos ver una notificación al cliente en el estado en que se envía, para desligar responsabilidades”, mencionó el titular de Correos.