Un estudio realizado por las policías centroamericanas a fines del año pasado establece que el fenómeno de los grupos juveniles es menos grave para Nicaragua, al igual que en Costa Rica, Panamá y Belice. A diferencia de Honduras y El Salvador cuya situación es muy grave y en Guatemala considerado grave.
En la región se contabilizan 69,145 miembros de pandillas o maras, las que están integradas a 920 agrupaciones. A su vez estos grupos se subdividen en diferentes categorías, según los fines de la Policía y el marco jurídico de cada país.
Esta es parte de la información que aparece en el libro Alcanzando un Sueño, publicado por el director de la Policía Nacional, primer comisionado Edwin Cordero, junto al jefe de Asuntos Juveniles de esa institución, comisionado mayor Hamyn Gurdián y el ex Procurador Especial de la Niñez, Carlos Emilio López, y que ayer dieron a conocer.
Nicaragua se encuentra en una mejor situación que el resto de países, considera López.
Señaló que en países como Honduras, Guatemala, El Salvador, los jóvenes se asocian en agrupaciones que pueden incluir desde mil, hasta cinco mil miembros.
“En donde hay una especie de transnacionalización de la delincuencia, donde los grupos llamados maras y pandillas controlan zonas territoriales, tienen entrenamiento militar y hacen atracos”, expresó López.
Durante la presentación del libro, la Policía entregó premios a los autores de las mejores pinturas recibidas en el concurso “Pintemos la prevención con trazos y colores”, una de las acciones promovidas por esa institución entre la juventud. Entre las tres mil obras recibidas el jurado calificador seleccionó 300 y premió a 13 de las mismas.