Al Consulado de Nicaragua en Los Ángeles, California, se presentan decenas de nicaragüenses cada semana a tramitar poderes de representación, para la adquisición de propiedades en este país centroamericano.
“Se ha generado un ‘boom’ de compras en Nicaragua, mucha gente está comprando propiedades”, confirmó el cónsul general en Los Ángeles, Carlos Carrión Coronel.
“Hay, incluso, personas anglosajonas que están comprando propiedades en San Juan del Sur y otras playas nicaragüenses”, añadió el representante diplomático.
El Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) ha recibido al menos mil solicitudes de nicas en el exterior, en los últimos tres años, que piden los incentivos por repatriación establecidos en la Ley 535 y desean adquirir al menos una vivienda en Nicaragua.
“Comprar una segunda casa en el país es una muestra de confianza, que nosotros vemos en el incremento de solicitudes para retirarse en Nicaragua”, dijo la presidenta del Intur, María Nelly Rivas.
El cónsul Carrión asegura que cada semana unas 15 personas llegan al consulado en Los Ángeles a realizar trámites de repatriación. “Se llevan su menaje de casa, se llevan un vehículo usado no mayor de siete años, o pueden comprar uno nuevo de hasta 25 mil dólares; se han llevado hasta sus herramientas de trabajo y tienen una opción de llevar hasta 200 mil dólares”, explicó.
FALTA DE LEY ATRASA
Rivas ve con optimismo el interés inversionista de las comunidades nicaragüenses en Estados Unidos, aunque le preocupa que el parlamento de Nicaragua retrase la aprobación de la ley de Bonos de Inversión Turística (BIT).
Si los diputados postergan esa ley afectarían “a cien mil nicaragüenses que necesitan empleo todos los años”, afirmó la presidenta del Intur después de reunirse con tour-operadores de Los Ángeles y San Francisco, a los que presentó una gama de opciones turísticas en Nicaragua.
“La inversión va a llegar, sea como sea —explica Rivas—. Este incentivo es para que en lugar de que venga en 20 años venga en dos; y que la gente que necesita un trabajo no tenga que esperar 18 años para tener un trabajo, sino que lo pueda obtener ya”.
Asegura que los agentes de bienes raíces en Nicaragua, los que trabajan en la Costa, “no se dan abasto por la cantidad de gente que está llegando a ver propiedades y a comprar”.
Sin embargo, en un año electoral, la ley de los bonos de inversión podría quedar entrampada. “No quisiéramos ver que se politice, tanto a favor o en contra”, comenta Rivas.
LOS SEGUNDOS HOGARES
Para el Intur, una buena señal en la economía nicaragüense es el crecimiento de lo que denominan “segundos hogares”. Nicas que viven fuera del país han comprado un segundo hogar en sus comunidades de origen y eso, según María Nelly Rivas, “tiene que ver con turismo porque la gente va a llegar a pasar sus vacaciones a Nicaragua” y “te crea un empleo fijo por todas esas casas que hay que mantener, crea confianza en el país”.
Debido al creciente interés de los emigrantes por restablecer sus vínculos con Nicaragua, la Cámara Nicaragüense de Turismo (Canatur) firmó hace una semana un convenio de cooperación con las cámaras de comercio nicaragüense americanas en Los Ángeles y San Francisco, en California.
“Queremos dar un salto, para que a Nicaragua llegue algo más que remesas, queremos llevar las inversiones de los nicaragüenses en el exterior”, dijo la presidenta de Canatur, Lucy Valenti.
El Intur se ha dedicado a promover en Estados Unidos las visitas e inversiones en turismo, con la intención de que nicaragüenses, que han vivido afuera por décadas, retornen a su patria y que al aumentar las inversiones haya menos ciudadanos interesados en emigrar.
“Hablamos de que en un país se deben de crear los trabajos para que la gente no se vaya. Lo ideal sería que hasta los que están afuera vuelvan, porque hay muchos nicas que en otros países han aprendido de turismo, son excelentes bar-tender, excelentes chef; sería mejor darles esas oportunidades en Nicaragua. Con más desarrollo turístico tenés más empleo y menos migración”, expuso María Nelly Rivas.