El director general de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Mauricio Rosales, calificó de “irregulares” los primeros tres meses de la temporada de invierno.
Rosales basó su calificación al recordar que las primeras lluvias de mayo se produjeron hasta en la tercer semana debido a un anticiclón marítimo, fenómeno natural definido como un borrador de la atmósfera al no permitir la formación de nubes.
En mayo las estaciones meteorológicas del Ineter reportaron que los acumulados de precipitaciones mensuales no superaron los registros históricos.
Para junio y julio la situación mejoró un poco debido a la influencia de unas 20 ondas tropicales. No obstante, la presencia de otro anticiclón marítimo ocasionó que estos fenómenos naturales no bañaran todo el territorio nacional.
Los departamentos de León, Managua, Chinandega, Jinotega, Nueva Segovia y los municipios de la Costa Caribe Nicaragüense fueron los que registraron la mayor cantidad de precipitaciones.
“En las zonas secas hubo déficit de precipitaciones debido al fortalecimiento del anticiclón marítimo, las ondas se movieron por las partes bajas del país. Estamos hablando de lugares como Santa Rosa del Peñón en León, San Isidro en Matagalpa, la zona de la Cordillera de los Maribios”, expresó ayer Rosales.
APANÁS FAVORECIDO
Contrario a lo que han expresado algunos funcionarios públicos, Rosales expresó que el mes pasado la Cuenca del Lago de Apanás, en Jinotega, subió de nivel debido a las lluvias.
El Ineter reportó durante ese mes un total de 199.8 milímetros de agua en el departamento de Jinotega, es decir un 42 por ciento más que la norma histórica que era de 140.7 milímetros de agua.
“El segundo subperíodo lluvioso puede mejorar, septiembre es el mes más lluvioso y los sistemas meteorológicos inciden con más regularidad sobre el país”, concluyó Rosales.