La pequeña apenas cumplirá 13 años el 15 de septiembre próximo, y menos de dos semanas después será madre, si es que supera los riesgos del embarazo con que resultó al ser violada.
Ultrasonidos y valoraciones forenses realizadas este martes en Matagalpa, indican que el bebé en el vientre de la niña se desarrolla con normalidad.
“La fecha probable de parto es el 23 septiembre”, dijo el forense Benito Rafael Lindo, quien duda que la menor pueda tener un parto vaginal.
“El cuerpo de la niña no está apto para el parto. No creo que tenga un parto vaginal, y probablemente será sometida a una cesárea porque ese niño es bien grande”, sostuvo el forense del complejo judicial de Matagalpa.
Explicó que la niña con todo y el embarazo apenas pesa 116 libras y, una vez que el niño venga al mundo, éste podría pesar unas seis libras.
“Es un embarazo de alto riesgo y a la niña tendrán que hacerle controles por lo menos cada semana hasta que llegue el parto o la cesárea”, comentó Lindo, sugiriendo que la pequeña sea internada en una casa materna “para estarla vigilando”.
DENUNCIA TARDÍA
Según el forense, el ultrasonido practicado a la menor reveló que ella tiene 35.5 semanas de embarazo y eso “nos hace suponer que fue abusada entre diciembre del 2005 y enero del 2006”.
Precisamente, la menor fue remitida a la clínica forense del complejo judicial de Matagalpa, por las autoridades policiales de Matiguás, a raíz de la denuncia que interpuso la madre de la niña, el 15 de agosto pasado, por el delito de violación.
El teniente Jimmy Tijerino, jefe de la unidad policial de Matiguás, dijo que en su denuncia la señora relató que el día en que presuntamente la pequeña fue abusada, ella había salido de su casa a realizar unas compras en un caserío vecino y regresó tres horas más tarde. La pequeña habría quedado sólo en compañía de otros niños .
En esa ocasión llegaron dos hombres que los niños conocían, y abusaron de la menor, amenazándola con “hacerla picadillo” si le comentaba algo a la madre.
Aunque los niños identificaron a los presuntos autores, Tijerino omitió sus nombres, justificando que revelarlos podría entorpecer las averiguaciones policiales que hasta hoy tratan de determinar si los hombres abandonaron la zona poco después de cometer la violación.
En su testimonio ante la Policía, la madre de la niña dijo que “hasta ahora tomé la decisión de venir a interponer la denuncia a esta delegación, porque mi patrón me aconsejó que viniera”.
Diez casos
Según el forense Benito Rafael Lindo, desde el viernes pasado en el complejo judicial de Matagalpa han valorado diez casos de delitos sexuales.