Tras una noche en la que golpear bateadores no fue un problema, Vicente Padilla tampoco se quejó de la improductividad de los Rangers.
Padilla (12-8) cayó 5-3 ante Tampa Bay el martes, en su primera apertura tras cumplir la suspensión de cinco juegos impuesta por haber propinado dos golpes a los Ángeles.
Y aún cuando su presentación no fue propiamente una joya de pitcheo, sus opciones pudieron ser mejores de haber contado con un respaldo decente de parte de los Rangers.
Sin embargo, no expresó frustración mientras conversaba ayer con LA PRENSA desde San Petersburgo, Florida.
“Yo estoy tranquilo porque mantuve al equipo en la pelea un buen rato. Uno hace lo que puede, pero no siempre se puede ganar”, señaló Padilla.
Vicente inició el juego del martes ante Tampa, justamente como había terminado ante los Ángeles el día de su expulsión: con dos golpes, pero salió a flote y no hubo dificultades.
“Yo he dicho que lanzo adentro para sacar ventaja de mis pitcheos que se mueven, pero no estoy interesado en golpear a nadie. Y voy a seguir tirando adentro”, explicó.
De acuerdo con el reporte del periódico Star-Telegram, los golpes que Vicente asestó a Greg Norton y Dioner Navarro en el primer episodio “han sido los más inocentes propinados por Padilla”.
“A Norton le di en el codo porque estaba sobre el home y a Navarro en un pie porque no se movió un centímetro”, dijo.