Productores socios de la cooperativa La Esperanza, ubicada en la Isla de Ometepe, reiniciarán en septiembre la exportación de ajonjolí orgánico hacia Bélgica, equivalente a un contenedor.
Aunque la demanda de ese producto está creciendo en los mercados internacionales, los productores no tienen la capacidad de producir los volúmenes requeridos.
Se espera exportar hacia el país europeo unos 800 quintales de ajonjolí orgánico.
En la Isla de Ometepe esta cooperativa es la única que produce este tipo de producto, pero para ello han tenido que enfrentar diversos contratiempos.
“La primera limitación es el factor tierra, con esto de que se está impulsando el turismo en Ometepe se han puesto muy caros (los terrenos), hay algunos productores que tienen pequeñas parcelas, pero otros ni siquiera pueden alquilarlas. Hay mucha demanda (de ajonjolí orgánico)”, comentó Álvaro Álvarez Varela, presidente de la cooperativa La Esperanza.
A su juicio, el Gobierno no incentiva la agricultura orgánica, que tiene más trabajo que la agricultura convencional.
MIFIC PROMETE APOYO
Recientemente el titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Alejandro Argüello, visitó esta cooperativa y los productores expusieron todas las dificultades que tienen para el proceso mismo de exportación hacia Bélgica.
Argüello prometió un mayor acercamiento con este grupo y aprovechó para explicarle a los productores los programas y proyectos que podrían ayudar a levantar su actividad.
SIN LICENCIA
“Tenemos buen rato de estar metidos en este mercado. Nos pagan 57 dólares (por quintal) en Bélgica, pero al no tener licencia de exportación tenemos que recurrir a una cooperativa que nos cobra el cinco por ciento y eso nos merma las ganancias”, comentó Álvarez.
Una vez que recolectan el ajonjolí, los productores deben llevarlo a León para darle el acabado necesario para exportarlo.
Ahí enfrentan otra dificultad, pues para sacarlo de Ometepe tienen que recurrir en más costos.
“Le pagamos al productor 650 córdobas por cada quintal de ajonjolí orgánico, a la Alcaldía un impuesto de 6.50 córdobas, y como no tenemos la máquina que lo limpie bien, lo llevamos un poco sucio a León. (El proceso) nos merma 20 quintales, pero si tuviéramos esa máquina (que dejaría limpio el producto desde Ometepe), ya no enfrentaríamos esta merma y los costos de transporte (desde Ometepe a León)”, dijo el productor.
La cooperativa La Esperanza produce ajonjolí orgánico desde el 2001. Y aunque está integrada por unos 55 socios, sólo unos 30 son los que se dedican a sembrar este rubro.
Hay que destacar que por la falta de recursos estos productores han tenido que posponer algunos proyectos importantes.
“De Costa Rica nos visitaron hace poco, pero lo quieren empacado en bolsitas (el ajonjolí) pero no tenemos cómo”, dijo Álvarez.
En ajonjolí se utiliza regularmente en comidas regulares y dietéticas y también para producir aceite, según información especializada.