Los maestros aplaudieron ayer la aprobación de la Ley General de Educación (Ley 582) que establecía que en cinco años ganarían el salario promedio de los docentes centroamericanos, a pesar de que con la reforma a esta Ley los maestros deberán de negociar cada año su incremento salarial.
El diputado sandinista José Antonio Zepeda dijo que la reforma se dio para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) no utilizara la Ley General de Educación como pretexto para dejar a Nicaragua fuera de los programas económicos.
“Para que no se acusara que la Ley General de Educación era un instrumento para obligar a este gobierno a no tener programa económico y que el próximo gobierno no asumiera ese beneficio de tener programas económicos, se acordó hacer esta reforma a la Ley”, explicó Zepeda.
La reforma modifica los artículos 91 y 102 de la Ley 582, que asignaban a la educación un incremento equivalente al cinco por ciento de los ingresos tributarios y establecían que los maestros recibirían un incremento salarial cada año, hasta alcanzar el promedio centroamericano en cinco años.
Según la reforma, el presupuesto de educación debe ser incrementado cada año, tomando en cuenta la inflación, pero no establece un monto fijo.
“En el caso del presupuesto queda claramente establecido que se debe incrementar el presupuesto anualmente, de tal manera que se tome como referencia el presupuesto del año anterior”, explicó Zepeda.
Señaló que para el próximo año ya están proponiendo un incremento del diez por ciento del presupuesto educativo, que corresponde al aumento de los precios y valores que se han dado este año.
“Está mejor porque la otra propuesta dependía de si había recaudación o no, y el gobierno puede decir que no”, remarcó Zepeda.
Inconformidad
La Ley General de Educación fue aprobada por unanimidad, pero no las reformas a esta Ley. El diputado por Alternativa por el Cambio, Orlando Tardencilla, se manifestó en contra de la reforma cuestionando a los diputados por “aprobar una Ley que se baja en compromisos con organismos internacionales”; y reprochó el hecho de que los diputados aplaudieran y se alegraran con los maestros el día en que se aprobó la Ley 582.
“Se fueron creyendo que les íbamos a dar el incremento en el presupuesto del cinco por ciento de los ingresos tributarios”, dijo.
El diputado liberal Noel Pereira Majano hizo ver que con la reforma no se les dice un monto a los maestros. “Aquí van a golpear las puertas de una revolución nacional”, advirtió en referencia a que la reforma solo establece la negociación.
El diputado liberal Orlando Mayorga, quien no estuvo presente en el hemiciclo a la hora de la votación, dijo que las reformas ya estaban consensuadas y que los diputados que las desconocieron no manejaban el contenido de la negociación.
En relación al magisterio, afirmó que ya está “hablado y negociado” un incremento salarial de unos 20 ó 30 dólares por maestro para el próximo año.
Protestas, parte de negociación
José Antonio Zepeda, también secretario general de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN), aseguró que la garantía que tiene el magisterio es la capacidad de movilización.
“Si el gobierno quiere vernos en la calle, ahí nos verá. Confiamos en nosotros mismos, no confiamos en la política y los discursos que dieron ahí; que nunca han estado a la par, no se han fogueado recibiendo las bombas lacrimógenas o peleando en las calles. El magisterio nicaragüense ha demostrado capacidad para negociar y de hacer fuerza cuando es necesario”, aseguró Zepeda.
Con la reforma a la Ley 582, los incrementos salariales serán discutidos con las organizaciones sindicales de carácter nacional y actualmente solo ANDEN cumple con esta característica.
Ley de educacióna tono con FMI
El presidente del Banco Central, Mario Arana, consideró que las reformas a la Ley General de Educación son “adecuadas”.
“No se puede estar amarrando el presupuesto con porcentajes predefinidos, tal y como se hizo con educación”, advirtió Arana.
Reconoció que es justa la demanda del sector educativo, pero no se puede seguir asignando porcentajes que comprometan el Presupuesto General de la República.
“Si bien no salió como la propusimos (la reforma) esperamos que en los términos que quedó sea aceptable con los organismos internacionales”, comentó Arana.
Confirmó que ésta es una de las leyes que el Fondo Monetario Internacional condicionó, para la aprobación del programa económico del país que será discutido el próximo seis de septiembre en Washington.
Según Arana, el tema de la educación es algo que tiene que ser revisado de forma integral y no por partes, como lo han estado viendo.
“Tenemos que revisar el seis por ciento a las universidades desde la óptica de lo que queremos con el sistema educativo en general, en todos sus niveles. Esto implica una revisión de todo el sistema, sin que ello implique comprometer las finanzas públicas”, detalló Arana.