Buscar financiamiento, ya sea con su casa matriz en España o con algún banco internacional, mientras se concreta la aprobación de las Letras del Tesoro por el valor de nueve millones de dólares en la Asamblea Nacional es la nueva sugerencia hecha por el ente regulador del sector eléctrico, Instituto Nicaragüense de Energía (INE), a la distribuidora eléctrica Unión Fenosa.
David Castillo Sánchez, director del INE, sugirió a Fenosa que busque este financiamiento aprovechando que este consorcio español atraviesa un buen momento financiero a nivel internacional.
Los reportes de la revista oficial de la transnacional española señalan que en el 2005 este consorcio tuvo utilidades por el orden de los 824 millones de euros, que de acuerdo a la publicación representan un 119 por ciento más que en el 2004, un récord en la historia de la empresa.
“Yo entiendo que el sector tiene que buscar otras fuentes de financiamiento. Es una empresa que vende 300 millones de dólares al año y una empresa que tiene una venta así, tendría facilidades para negociar un crédito”, comentó el director del INE.
Informes internos de Unión Fenosa establecen que sólo en el año 2005 Unión Fenosa Internacional hizo aportes en dinero en efectivo por 14.2 millones de dólares a la filial nicaragüense.
Estos aportes han sido para cubrir el déficit de caja originado por la insuficiencia financiera que atraviesa la empresa y las pérdidas por el hurto y el fraude eléctrico.
SOMOS NICAS
El Gerente de Comunicación de Fenosa, Jorge Katín, comentó que la empresa no se pronunciaría sobre el tema aduciendo que esperaría que la sugerencia del INE fuese hecha de una manera más formal.
“Es cierto que nuestra casa matriz se encuentra en España, pero tanto Disnorte y Dissur (nombre oficial de las empresas distribuidoras de electricidad) son empresas nicaragüenses, constituidas en Nicaragua y con capital nicaragüense”, mencionó Katín.
Ésta es la segunda sugerencia hecha a Unión Fenosa en el sentido de buscar financiamiento en el exterior para poder enfrentar la insuficiencia financiera que enfrenta en el país.
Anteriormente, Ernesto Espinoza Maradiaga, presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE), recomendó a Fenosa que buscara un financiamiento con su casa matriz en España por el monto de diez millones de dólares.
Este dinero podía ser entregado incluso como un crédito, el cual la filial nicaragüense podía pagar de lo recaudado por medio de la facturación durante el próximo año.
Fenosa adquirió en el año 2000, las acciones de las empresas Dissur y Disnorte, sociedades anónimas que eran de la estatal Empresa Nicaragüense de Energía (Enel), a un precio de 115 millones de dólares. El Estado las ofertaba en 101 millones de dólares.