El alcalde de Caracas, Venezuela, Freddy Bernal Rosales, denunció supuestas trabas legales y administrativas para obstaculizar la importación de petróleo venezolano.
“Si el petróleo venezolano no está circulando en Nicaragua, no es culpa de Venezuela, sino porque en Nicaragua no se han dado las condiciones. Nos han puesto trabas administrativas y legales, que si el Gobierno de Nicaragua las destraba, el petróleo entrara inmediatamente”, dijo ayer Bernal Rosales, quien además es el Presidente de la Asociación Bolivariana de Alcaldes en Venezuela.
Por su parte, el alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, explicó que desde el inicio de las gestiones legales para lograr el ingreso del petróleo, lo han estado “boleando” para obstaculizar el proceso.
“Hay una situación de emergencia energética, entonces el Gobierno de Nicaragua debe aceptar la ayuda de Venezuela”, agregó Marenco.
Venezuela, de acuerdo al Alcalde de Caracas, mantiene su voluntad de cumplir los acuerdos energéticos firmados el 25 de abril pasado, cuando la Asociación de Municipios de Nicaragua (Amunic) y el Gobierno de Venezuela constituyeron a la empresa Alba de Nicaragua (Albanic).
La empresa fue creada para importar al país unos diez millones de barriles del petróleo al año, que serían vendidos “de forma favorable”.
“ES NUESTRO NEGOCIO”
El alcalde de Caracas aclaró que la importación de petróleo venezolano a Nicaragua no se debe a ninguna injerencia de ese Gobierno, para influir en las elecciones nacionales en noviembre próximo. Más bien dijo que se trata “de una actitud de solidaridad. Además, el petróleo es nuestro negocio, y nosotros decidimos cómo venderlo”, agregó.
El petróleo entraría al país con grandes ventajas, de acuerdo a lo expuesto por Bernal.
El pago a 25 años de plazo, dos años de gracia, al uno por ciento de interés son algunas de las ventajas de la importación.
Y, de acuerdo a Bernal Rosales, existe la posibilidad de que Amunic pague con especies el petróleo, es decir que los municipios envíen productos agrícolas.
El acuerdo, supuestamente, también permitiría el ingreso de 300 mil barriles de petróleo que servirían para acabar con la crisis energética del país.
Durante la exposición de Bernal Rosales y de Marenco participaron más de cuarenta alcaldes del resto del país.