Irán respondió el martes a un paquete internacional de incentivos para que frene su programa nuclear, afirmando que está dispuesto a iniciar “negociaciones serias” pero sin aclarar si suspenderá el enriquecimiento de uranio, la principal exigencia de las potencias occidentales.
Las autoridades iraníes, no obstante, no dieron detalles sobre su contrapropuesta. Alí Larijani, el principal negociador iraní en temas nucleares, entregó a mano la respuesta iraní a los embajadores de Gran Bretaña, China, Rusia, Alemania y Suiza, según la televisión estatal.
“Irán está dispuesta, a partir del 23 de agosto, a iniciar negociaciones serias”, dijo Larijani según la emisora.
Fuentes cercanas a las conversaciones, que pidieron no ser identificadas, dijeron que la respuesta iraní contenía una nueva fórmula para resolver la disputa, pero no dieron detalles.
La respuesta dada este martes por Irán requiere “un análisis detallado y prudente”, estimó en un comunicado Javier Solana, alto representante de la Unión Europea para la política exterior.
La Casa Blanca rechazó ayer evaluar la respuesta de Irán.
“No voy a comentar el documento del Gobierno iraní aquí en el avión”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, a bordo del avión Air Force One, en el que acompañó al presidente George W. Bush a Minesota.