La población nicaragüense está llegando de forma escasa a los puestos de cedulación. Entre 20 y 30 personas es la cantidad de solicitudes que atienden diariamente, según los técnicos de cedulación en Managua.
Yadira González, técnica de cedulación en el supermercado Palí, de El Redentor, dice que las personas “se atienen” a que hasta el 21 de agosto vence el plazo para solicitar su cédula de identidad.
Según González, el número de solicitudes ha disminuido desde que se dio más tiempo y la mayoría de solicitudes son para reposición de cédulas.
“Las personas han confundido, que al mismo tiempo que vencen las nuevas solicitudes vencen las reposiciones (...) y es hasta el seis de septiembre que vence (el período para )las reposiciones”, expresó González.
La técnica de cedulación calcula que unas 500 personas han llegado a solicitar su documento de identidad desde que se extendió el plazo.
“Seguramente en estos (próximos) días veremos las grandes filas”, añadió.
Durante un recorrido que realizó LA PRENSA por diferentes supermercados de la capital en los que el Consejo Supremo Electoral (CSE) ha instalado puestos de cedulación, se pudo observar la escasez de personas que llegan a solicitar su documento de identidad.
La Asamblea Nacional aprobó una prórroga de quince días para que la población solicite su cédula, plazo que vence el 21 de agosto.
José Benavides solicitó la reposición de su cédula el 17 de mayo de este año en el Distrito Tres, y nunca le entregaron su documento de identidad.
Por eso ayer solicitó la reposición de su cédula en el supermercado La Colonia, ubicado en Plaza España.
“Ahora tuve que volver a pagar diez córdobas, para ver si me dan mi cédula”, manifestó Benavides.
Cuando se consultó a la técnica de cedulación, quien no quiso dar su nombre, dijo que “no hay problema, porque en el CSE detectan una doble solicitud”.
Sin embargo, manifestó que a alguien que hizo una doble solicitud se le retrasa la entrega de la cédula, al igual que a quienes entregan partidas de nacimiento no actualizadas.
Aún así, Benavides se fue con la esperanza de que le entreguen su cédula, aunque agregó: “Si ya no me la entregan, ya no sigo de necio”.