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Candidato se entierra él mismo
Jessica López Mendoza
La autora es jurista

La Constitución de Nicaragua es para todos los nicaragüenses la carta magna por excelencia. El respeto que le deben los candidatos a la Presidencia debe ser la prioridad número uno y la plataforma de gobierno de cualquier candidato.

El 10 de agosto, en las fiestas de Santo Domingo el candidato presidencial de la Alianza MRS declaró enfáticamente que está a favor del aborto terapéutico. Sin titubear aceptó su pensamiento antivida, no puso ni siguiera en duda su apoyo.

La población, el votante, la gente que día a día a pesar de las dificultades económicas recibe con amor a los hijos y se quita de la boca el pan para dárselo a su descendencia, reconoce en su pobreza y con humildad que a pesar de tener circunstancias adversas, no se le pasa en la mente acudir al aborto como medio de reducir su pobreza. Sus principios humanistas en primer término, su compromiso personal con la defensa de la vida son marcas indelebles imposibles de borrar en el nicaragüense.

Un pueblo sencillo pero grande de corazón no podrá aceptar nunca a un candidato que promueva, facilite, propague, motive un pensamiento en contra de la vida. Santo Domingo de Guzmán retó en agosto a los candidatos a ser hombres de verdad y decir sin miedo: Sí a la vida.

Las declaraciones vertidas por el candidato del MRS marcan desde ya el entierro político de esta fórmula presidencial. Su declaración está en contraposición al mandato constitucional que establece lo siguiente: Arto. 23. “El derecho a la vida es inviolable e inherente a la persona humana. En Nicaragua no hay pena de muerte”.

¿Por qué esa cultura de la violencia, de muerte, de destruir al más débil? No me asustan sus declaraciones pues es claro que la filosofía izquierdista, engeliana, marxista sigue imborrable en la izquierda de Nicaragua. La diferencia entre el FSLN y el MRS es únicamente el color anaranjado y el símbolo del sombrero de Sandino, que no es más que la representación del sandinismo en Nicaragua en la década de los ochenta.

¿Por qué no dio una alternativa que no fuera el aborto a las madres abusadas? ¡Simple! Es más cómodo recetar el aborto y no ser responsable con la crianza de los hijos. No propuso un plan especial de protección y subsidio a las mujeres con riesgo, abusadas o violadas. En la propuesta del MRS únicamente lo que enfatizó fue abortar, una visión estalinista que obvia el arto. 74 de la Constitución que establece lo siguiente: “El Estado otorga protección especial al proceso de reproducción humana”; arto. 5 Cn: “Son principios de la nación nicaragüense, la libertad, la justicia, el respeto a la dignidad de la persona humana...”

Amigo votante: sé que eres un nicaragüense honrado, respetuoso de los principios básicos humanos, reflexiona tu voto, debes buscar el candidato que llene los requisitos éticos altos, principios humanos sólidos, el resto es añadidura.

El candidato que proponga la cultura de la muerte ha cavado su propia tumba en Nicaragua, pues el nicaragüense está cansado de la cultura de la muerte, de restricción a la libertad, de abuso a los menos poseídos. Se ha ofendido al pueblo proponiendo una cultura de la muerte. ¡Basta ya!

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