Los datos parciales no oficiales revelados por LA PRENSA, sobre las medidas del paso a desnivel en la colonia Centroamérica, resultaron verdaderos a pesar de que la Alcaldía de Managua negó su precisión.
Eduardo Chamorro Coronel, un arquitecto con experiencia, le tomó la palabra al alcalde Dionisio Marenco y confirmó, con una cinta métrica, que al menos las medidas de la parte superior de los muros, son las mismas que LA PRENSA publicó el pasado 9 de agosto y que fueron desmentidas por la comuna.
Ingenieros no identificados revelaron y analizaron las medidas de los muros del paso a desnivel, la semana pasada, llegando a la conclusión de que éstos son débiles en comparación con la magnitud de la obra.
Los muros supuestamente son muy delgados y no están reforzados adecuadamente. Además, señalaron que las zapatas presentaban los mismos problemas.
LAS DEBILIDADES
El informe no oficial de los ingenieros enfatizó en la supuesta fragilidad de los muros, teniendo su origen en sus “pequeñas” dimensiones y en el reforzamiento aparentemente inadecuado de los mismos.
En sus conclusiones señalaban que los muros tenían 40 centímetros de ancho como máximo, cuando no debían tener menos de 55 centímetros.
Asimismo, se criticó el tipo de reforzamiento, ya que aparentemente se había hecho de manera similar en las caras interna y externa de los muros, algo que según los especialistas es incorrecto, ya que la cara interior, la que está frente a la tierra, debía estar mucho más reforzada que la exterior.
La primera debía tener suficiente fortaleza y flexibilidad para soportar la “presión activa” de la tierra, y la segunda debía ser cuidada de que no se agrietara, algo que no podría darse con un reforzamiento parejo, según la crítica.
Un punto aparte mereció el grosor de las varillas de reforzamiento, que supuestamente medían tres cuartos de pulgada y tenían una separación de 14 centímetros entre sí. Lo recomendable aparentemente era utilizar varillas de una pulgada de diámetro.
La fragilidad de dichos muros se habría extendido a la zapata.
El primer “detalle” señalado por los especialistas, fue que la zapata tenía más extensión hacia el lado opuesto de la tierra que en su talón.
Según las medidas no oficiales, el talón debe ser más extenso que la punta de la zapata, para que la misma tierra evite con su presión que los muros caigan sobre la carretera, pero en este caso, supuestamente mide 80 centímetros por 195 centímetros de la punta.
Además, el muro tendría una zapata de 36 centímetros de grosor, cuando lo correcto debía ser 65 centímetros.
LA VERACIDAD DE LOS DATOS
Todos los datos no oficiales fueron negados por la Alcaldía de Managua, junto a la petición de no alarmar a la población sobre la seguridad de la obra.
Al ser consultado el alcalde Marenco sobre cuándo mostraría los datos reales, éste dijo que cualquiera podía tomar una cinta métrica y convencerse por sí mismo.
Chamorro Coronel lo hizo y descubrió que, al menos los datos de la parte superior de los muros, son los mismos del informe no oficial: muros de 35 y 40 centímetros de grosor, reforzamiento similar en ambas caras y varillas de tres cuartos de pulgadas de grosor.
No le fue posible comprobar las medidas de la zapata (éstas se encuentran a 140 centímetros bajo tierra), pero al consultarle sobre éstas, Chamorro Coronel respondió: “¿Con estas medidas comprobadas, por qué van a ser distintas las de abajo?”
OCULTAMIENTO
Según Chamorro Coronel, con los muros reforzados no debería de haber un colapso repentino, sin embargo enfatizó en que el principal error de la alcaldía fue ocultar estos datos al público.
“Los profesionales están en la obligación de decir lo que está malo, en este caso se hizo, errar es de humanos, pero hubo un ocultamiento de la realidad, eso es lo que no tiene perdón; las reparaciones que están haciendo demuestran que están conscientes de eso”, comentó el especialista.
Para Chamorro Coronel, el punto no es que si los muros se van a caer o no, porque con el reforzamiento extra el declive probable se daría muy lentamente.
“El punto es que hubo un ocultamiento. ¿Cómo le voy a creer a esta hombre (Marenco) ahora?”, expresó.
Chamorro Coronel recomendó que lo mejor que puede hacer ahora la alcaldía, es exponer los planos a profesionales competentes y solicitar ayuda a entes como la Asociación Nicaragüense de Ingenieros y Arquitectos (Ania) y la Cámara Nicaragüense de Construcción, entre otras, para que éstos aporten lo que tengan a bien al proyecto.