Los ganaderos, comerciantes y empresarios que trasladan sus productos de exportación e importación a través de Puerto El Rama, en el Caribe, hacia el mercado internacional, se beneficiarán con la reconstrucción de cuatro puentes a lo largo de la carretera San Benito-El Rama.
Los puentes que serán reconstruidos son: Las Limas, de 32 metros de longitud, ubicado en el departamento de Boaco; así como los puentes Ocongua, de 64 metros; Quinama, de 37 metros y Muhan, de 64 metros, ubicados en el departamento de Chontales.
El proyecto de diseño de los puentes tiene un costo de 380,000 dólares, y será financiado por el Gobierno de Japón.
La reconstrucción de estos puentes, paralelamente con la reciente rehabilitación de Puerto El Rama, incrementará el manejo del volumen de la carga de los productos, ya que habrá una mejor movilización en vehículos pesados y de gran tamaño, lo que garantizará una ruta de transporte segura.
“Con la reconstrucción de estos puentes se mejorará el transporte terrestre entre la costa del Pacífico y el Caribe del país, lo que a su vez impulsará el desarrollo económico”, expresó el Canciller de la República, Norman Caldera Cardenal, ayer durante la firma del acuerdo de cooperación, junto al embajador de Japón en Nicaragua, Mitsuhiro Kagami.
A MENOR TIEMPO Y COSTOS
Caldera estimó que este proyecto “abre una importante ruta para nuestra exportaciones, ya que las mejorías en la carretera Managua a El Rama permitirán que las cargas se trasladen en un menor tiempo, a un precio más bajo y con puentes seguros y estables”.
Por su parte, Kuniko Inoguchi, ministra del Estado para Asuntos Sociales de Japón, destacó que su gobierno, además de contribuir con la reconstrucción económica de Nicaragua, y en otras áreas sociales, está apoyando la implementación de la democracia y el proceso electoral.
Con las recientes mejoras del puerto pluvial de El Rama, sobre el Río Escondido, 222 kilómetros al este de Managua, se conecta con el puerto de El Bluff, en la costa caribeña, 272 kilómetros al este de la capital.
El puerto tiene capacidad para recibir embarcaciones de 90 metros máximos de eslora, de 16 metros de manga y cinco metros de calado, que transportan hasta un máximo de 3,500 toneladas métricas o 300 contenedores.
Hasta ahora, las exportaciones nacionales ocupan mayormente los Puerto Cortés en Honduras, y Limón en Costa Rica, ambos en el Caribe, lo que limita su competitividad.