La Policía de Managua endureció sus medidas de seguridad para el último día de las fiestas agostinas en la capital, que serán aplicadas tanto en el desfile hípico como en la "dejada" de Santo Domingo de Guzmán hasta su iglesia en Las Sierritas.
La experiencia del primero de agosto, día en que se derrumbó una de las tarimas durante la hípica y una joven resultó lesionada, llevó a la Policía a ser más exigente en la vigilancia tanto de la procesión como del desfile hípico, que esta vez será reforzado con una buena parte de los agentes desplazados en la despedida de "Minguito".
El segundo jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Julio González explicó que junto a los bomberos y municipalidad inspeccionarán las tarimas, las cuales deberán reflejar su capacidad y además contar con un vigilante que garantice que a las mismas no suban más personas que permitidas.
CONDUCTORES Y COMERCIANTES EN LA MIRA
La Policía también anunció multas para los conductores que circulen sin autorización tanto en el desfile hípico como en la procesión, pues está prohibido el paso vehicular sobre las calles por donde pasarán ambos desfiles.
Igualmente se multará a los vendedores que se ubiquen en sitios no autorizados e incluso las casas comerciales podrían ser desalojadas si insisten en usar la vía del desfile para realizar sus promociones y regalos de productos entre los asistentes.
Asimismo, las autoridades hicieron un llamado de atención a los ciudadanos que suelen invadir las calles por donde pasan tanto los hípicos como las carrozas, y pueden provocar accidentes.
La Policía también reforzará la vigilancia en la entrada de la iglesia de Las Sierritas, para evitar los acostumbrados tumultos alrededor de los cargadores, cuando la diminuta imagen es introducida al templo, pues temen que esto pueda provocar víctimas por asfixia.