La Policía salvadoreña recapturó a cinco de los 38 pandilleros que se fugaron ayer de una cárcel ubicada en Cojutepeque, 33 kilómetros al este de San Salvador, informaron fuentes oficiales.
Una fuente del Ministerio de Gobernación (Interior) confirmó a Acan-Efe que tres de los reos fueron capturados la mañana del martes en las cercanías de Cojutepeque y los otros dos en horas de la tarde en Zacatecoluca, en el central departamento de La Paz.
Un portavoz de la Dirección General de Centros Penales dijo a Acan-Efe que el director de la cárcel, Jesús Vargas, ha sido “separado” de su cargo por orden del ministro de Gobernación, René Figueroa.
La fuente remarcó que la separación del cargo es un proceso rutinario que se realiza para no “entorpecer las investigaciones”.
El inspector general de Centros Penales, Gilbert Cáceres, informó en rueda de prensa que la fuga ocurrió hacia las 09:30 hora local (15:30 GMT) y que los pandilleros usaron una serie de herramientas fabricadas artesanalmente para hacer un hueco en una de las paredes del sector oriente de la cárcel.
Según los informes, los reos salieron por el hueco, que da a una casa particular, y de allí abordaron diferentes vehículos que los estaban esperando.
Por su parte, el director general de Centros Penales, Jaime Vilanova, dijo que producto de la fuga se ha decretado un “estado de alerta interna” por 72 horas en el penal de Cojutepeque, unos 33 kilómetros al este de San Salvador.
La alerta consiste en el reforzamiento de la seguridad en los alrededores de la cárcel, el confinamiento de los reos en sus celdas y la suspensión de las visitas.
Vilanova afirmó que la fuga fue planificada con anterioridad y destacó que “estos grupos de mareros (pandilleros) tienen nexos permanentes con el crimen organizado”, en alusión a la ayuda que les han brindado para escapar en los vehículos.
En el penal de Cojutepeque guarda prisión un total de 428 reos condenados por diferentes delitos, todos pertenecientes a la Mara 18.