El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana, dijo ayer que Nicaragua cumplirá con sus obligaciones financieras producto de los títulos valores que emite esa institución, y advirtió de los riesgos financieros que produce lo que él denominó el “ruido” ocasionado por el tema de los Certificados Negociables de Inversión (Ceni).
Arana dio esas declaraciones a la prensa nacional luego de reunirse con representantes de la comunidad internacional, a quienes explicó el proceso de quiebra de los bancos, la crisis bancaria generada a partir de dichas quiebras, la emisión de Ceni y la renegociación de la deuda interna generada por éstos.
En la reunión estaban presentes los embajadores y delegados del Grupo de los 8, del Grupo de Apoyo Presupuestario y miembros de la comunidad donante, entre otros.
Arana presentó a los donantes un documento en el que se señala que, de no honrarse dichas obligaciones “se crearía un clima de inseguridad jurídica, un incremento del riesgo país y la disminución de la credibilidad de Nicaragua”.
Además, el documento precisa que “la crisis bancaria en los años 2000 y 2001 obedeció a debilidades en el manejo de la cartera, que se conjugaron con una débil supervisión”.
665 millones en deuda
De acuerdo con datos del BCN, Nicaragua tiene obligaciones por el orden de los 665 millones de dólares por la emisión de diferentes títulos valores; 225 millones en Certificados Negociables de Inversión (Ceni), que ahora son bonos con plazo de diez años; 200 millones en Títulos Especiales de Inversión, con plazos de entre uno y tres años, y cuarenta millones en Letras del Banco Central con plazos menores a un año.
“Queremos dejar claro que el Banco Central va a honrar los títulos que ha emitido o que emita en el futuro”, precisó Arana.
CGR denunció nulidad
La Contraloría General de la República (CGR) denunció el año pasado de nulidad la emisión por el BCN de casi seis mil millones de córdobas en Ceni, que respaldaron la quiebra de cinco bancos entre el año 2000 y el 2002.
De acuerdo con la resolución de la entidad fiscalizadora, el BCN carecía de facultades legales para emitir los Ceni para cubrir las brechas bancarias, ocasionadas por la quiebra de instituciones financieras y habría violado el artículo 99 de la Constitución y los artículos 1, 3, 6 y 54 de la Ley Orgánica del Banco Central, al constituir documentos de compromisos de pago del Estado.
Actualmente la Contraloría, la Fiscalía y la Comisión de Probidad de la Asamblea Nacional, hacen una investigación sobre la emisión de los Ceni, la renegociación de la deuda generada por éstos y la reclasificación de la cartera de algunos de los bancos quebrados.
En dicha investigación se señala al ex presidente del BCN, Noel Ramírez, a los ex ministros de Hacienda, Eduardo Montealegre y Esteban Duque Estrada, y al ex superintendente de Bancos, Noel Sacasa.
Ramírez es diputado del Partido Liberal Constitucionalista, Montealegre candidato presidencial de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Duque Estrada está condenado a 20 años de prisión por lavado de dinero, pero vive en Panamá, donde enfrenta otro juicio por el mismo delito, y Noel Sacasa renunció a su cargo y se fue a vivir a Washington bajo argumento de que en el país no tenía seguridad.
“Riesgo sistémico”
El presidente del BCN defendió la emisión de los Ceni, señalando que el banco actuó en el marco de su ley orgánica, misma que lo manda a preservar y garantizar la estabilidad monetaria del país y la estabilidad de los medios de pago tanto internos como externos.
“En este caso en particular de los Ceni, el Gobierno actuó como agente financiero y a la misma vez consideró que estábamos bajo un riesgo sistémico que podría contaminar toda la estabilidad macroeconómica y que se expresa en la caída que tuvieron nuestras reservas internacionales y en la corrida de depósitos que estábamos viendo en todo el sistema financiero. Así que se actuó, en ese momento, para garantizar los depósitos del público para evitar un riesgo mayor”, aseguró Arana.
Tema politizado
Arana también indicó que el tema de los Ceni ha sido politizado y que “ese manejo del tema ha hecho daño al país, a la economía, a los títulos que emite el Banco Central, que permiten el refinanciamiento de la deuda y el manejo de nuestras operaciones de mercado abierto, sobre las cuales recae nuestra estabilidad macroeconómica”.
Sin embargo, no pudo cuantificar el daño, y dijo que lo que Nicaragua tiene que cuidar es su credibilidad ante la comunidad internacional y los inversionistas. “El daño es inconmensurable. Afecta toda la estrategia de refinanciamiento que el país requiera en el futuro”, dijo.
Dificultad enmercados financieros
Agregó una de las complicaciones que ha ocasionado el “ruido” del tema, ha sido la dificultad de colocar los instrumentos financieros en las operaciones de mercado abierto, hecho que llevó al Gobierno a aumentar el encaje legal de los bancos para proteger las reservas internacionales, pasando de 16.25 a 19.25, lo que a su vez ha llevado a un aumento en las tasas de intereses en el Sistema Financiero por el orden de menos de un punto.
Señaló que también el ritmo de crecimiento de créditos del Sistema Financiero Nacional se ha desacelerado.