Global Witness, la organización que el Gobierno contrató para investigar irregularidades en la explotación de madera en Nicaragua, anunció que no tendrá reparos en publicar sus conclusiones en los casos que investigue, independientemente de quiénes resulten afectados.
Así lo anunció Filippo del Gatto, director de las operaciones en Nicaragua de Global Witness.
Según Del Gatto, el contrato firmado por Global Witness con el Gobierno de Nicaragua le confiere derechos de acceder a bosques, aserraderos, puertos, aduanas u otros lugares que les puedan prestar información, y a publicar los informes en cualquier nivel social, sin que ningún sector nacional o internacional trate de impedirlo.
Indalecio Rodríguez, director del Instituto Nacional Forestal (Inafor), quien ayer anunció la contratación de la organización, dijo que la importancia de esta “auditoría” es que no sólo involucrará a la institución que dirige, sino a todos los sectores implicados, desde las empresas madereras, hasta la Policía Nacional, el Ejército de Nicaragua y los gobiernos municipales.
De hecho, Global Witness trabaja en el país desde el primero de agosto de este año. Aunque no dieron detalles de dónde están operando, los técnicos de la organización dijeron que tienen 30 días para culminar un informe sobre sus investigaciones. Pero antes de publicarse, las conclusiones serán corroboradas por especialistas en Gran Bretaña, sede de la organización.
Filippo del Gatto mencionó que aunque Global Witness no da seguimiento a sus descubrimientos, cualquier otra institución puede hacerlo, ya que sus datos sirven como prueba de la corrupción que existe alrededor de la explotación de los recursos naturales.
Así, el Gobierno o cualquier organización no gubernamental, podrá acusar judicialmente a quienes exploten madera de forma ilegal, teniendo como respaldo las pesquisas de la Global Witness.
A pesar del entusiasmo del Inafor, la organización únicamente trabajará por cinco meses, debido a que el proyecto solamente cuenta con el financiamiento de 48 mil dólares, facilitados por el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido.
Por esta razón, los técnicos de Global Witness únicamente trabajarán en Nueva Segovia, y el Caribe del país, mientras que Río San Juan sólo lo tocarán en caso de emergencia.
Filippo del Gatto afirmó que estos meses serán vistos como una primera etapa, ya que sólo continuarán en el país si la situación lo amerita.
Los técnicos de la organización calculan que de agosto a diciembre podrían dar conclusión a unas diez investigaciones, y aseguraron que no solamente se dedicarán a señalar, sino también a dar recomendaciones de cómo mejorar y a informar de los aspectos positivos de cada caso.