Al salir de clases lo primero que ven los estudiantes del colegio Andrés Bello es un hospedaje y un bar. Sobre la misma calle muchos de los alumnos pasan frente a dos moteles. A pesar de que está prohibido que este tipo de negocios se construyan a menos de 400 metros de un centro educativo.
“Ésta es la calle de los moteles. Cuando iban a hacer este motel vinieron los medios de comunicación porque no es conveniente que cerca de las escuelas esté nada de eso. Pero aquí pagan y los dejan hacer lo que sea”, comenta Yolanda Reyes Tablada, directora del Andrés Bello.
Como una solución el colegio se mantiene cerrado, para resguardar la seguridad de los estudiantes.
Marlon Méndez, asistente de la directora del colegio Hispano Americano que queda cerca de tres moteles y algunos expendios de licor, comenta que ellos hacen recorrido para no poner en riesgo a los estudiantes. “A los que toman buses los vamos a dejar a las paradas”.
José Antonio Zepeda, Secretario General de ANDEN, atribuye la responsabilidad a la falta de coordinación entre el MECD y la Policía, y recomendó la creación de una “policía escolar”, encargada de velar por la seguridad de los alumnos.
Aseguró que a veces no es culpa de los comercios, sino del MECD, que autoriza la apertura de colegios en las cercanías de estos negocios.
RECLAMOS SIN EFECTO
Miguel Ángel García, Ministro de Educación, asegura que ya han protestado infinidad de veces y no ven los resultados.
García detalla que los reclamos los han hecho desde la intendencia de centros privados y la delegada departamental de Managua, presentado quejas formales.
Según García, el año pasado en más de tres ocasiones se reclamó con cartas y llamadas. Agrega que enviará una carta, pero esta vez con una copia al Ministro de Gobernación.
Sobre los colegios que llegan luego de los moteles, García explica que toman en cuenta la zona en que se abrirán los colegios, aunque admite que a veces les regalan el terreno y es posible que se den algunos casos.
¿QUIÉN REGULA?
Fuentes del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) indican que esta institución sólo se enfoca en la emisión de licencias para operar, asegurando que las empresas turísticas, incluyendo en el paquete a los moteles, cuentan con la autorización para funcionar de manera que no fiscalizan aspectos relacionados a la ubicación.
Modesto Rojas, Director de Medio Ambiente de la Alcaldía de Managua, señala que la comuna no autoriza los negocios por su género, sino por la actividad del comercio.
Según Rojas, la Alcaldía de Managua se encarga de extender la matrícula de un negocio, y es a la Policía Nacional a la que le corresponde extender el permiso en dependencia la actividad que el comerciante pretenda desarrollar.
El comisionado mayor, Alonso Sevilla, Jefe de Relaciones Publicas de la Policía, indicó que “toda persona interesada en poner un negocio y requiere de autorización de la Policía debe llenar una solicitud y previo al permiso se hace una inspección y si no cumplen con las normas no se les da la autorización”.
Añade que la Policía Nacional comienza a regular esto a partir de 1996, con el reglamento de la Ley de la Policía Nacional y los casos anteriores se deben examinar para determinar el procedimiento a seguir.
En cuanto a los colegios que llegan luego de los bares y moteles, señala que tiene más derecho el que estaba primero y ellos no pueden prohibir la apertura de colegios.
Detalla que para los colegios que llegan a zonas donde ya existen este tipo de comercios, lo que hacen es realizar inspecciones y si los negocios están cometiendo infracciones se aplican sanciones administrativas.
(Con colaboración de Amparo Aguilera y Wilder Pérez).