A una semana de la cesión de poder en Cuba, de Fidel Castro a su hermano Raúl, la oposición cubana se torna más y más pesimista ante un eventual cambio en la isla y sigue moviéndose con cautela por temor a eventuales represalias, dijeron disidentes a la AFP.
Considerada la “dama de hierro” de la disidencia cubana, Marta Beatriz Roque, líder de la ilegal Asamblea para la Promoción de la Sociedad Civil, dijo que el país vive su “acostumbrada normalidad anormal”, pues la situación está en calma, sin que se conozca exactamente qué está sucediendo en el gobierno y con la salud de Castro.
“Se habla de que el ex gobernante está progresando, pero no se sabe de qué progresa, no se sabe qué enfermedad, porque es un secreto de Estado”, dijo Roque, de 61 años.
La dirigente advirtió que la oposición interna está cautelosa porque “el gobierno está ofensivo”, aunque negó que los opositores se encuentren “replegados”.
“Para atrás no nos movemos, nos quedamos en el lugar que estamos, con cautela. Si no esperáramos un cambio no estaríamos trabajando para ello, en eso trabaja la oposición”, manifestó.
En iguales términos se expresó el portavoz de la organización plural “Todos Unidos”, Vladimiro Roca, quien opinó que “la delegación de poderes provisional” por Castro a su hermano Raúl, de 75 años, “no ha sido nada más un papel que se leyó en la televisión”.
“No tengo nada que me indique que esa delegación se ha producido realmente, no creo en ningún cambio, de momento no”, agregó Roca.
Roca, ex piloto de combate e hijo de un dirigente histórico de la revolución, remarcó que las noticias internacionales que llegan a Cuba sobre la recuperación del casi octogenario gobernante cubano “no incapacitan a los órganos represivos ni a las instituciones a actuar” en contra de la oposición.
Por su parte, Hilda Molina, médica cubana que desde más de una década exige al gobierno de la isla un permiso para viajar a Argentina y reunirse con su hijo y dos nietos, declaró que “no creo que el país haya cambiado mucho” bajo el gobierno interino de Raúl Castro.
“Es el mismo gobierno. Creo que no hay ninguna transición, sencillamente Fidel Castro está enfermo y delegó sus funciones en la segunda persona del país”, señaló Molina, fundadora y ex directora del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), institución insignia de la medicina cubana.
La especialista destacó que “la gran mayoría (de los cubanos) está tratando de supervivir en un micromundo, sin importarle ni siquiera hacer valer sus derechos”.
“Entonces de qué manera a corto o mediano plazo se va a producir aquí un cambio, no lo veo eterno, pero no creo que sea muy sencillo ni muy pronto”, estimó Molina.