Es improbable que Fidel Castro vuelva a tomar la Presidencia que le cedió temporalmente a su hermano Raúl la semana pasada por motivos de salud, dijeron analistas estadounidenses, que dieron por terminada la era de casi 48 años del líder cubano.
“Mi opinión es que nunca podrá reanudar su trabajo”, dijo Brian Latell, ex analista de la CIA para Cuba, en una mesa redonda en torno al tema, celebrada el lunes por la noche en la Universidad de Miami. “Nunca volverá al mando, su era terminó”, agregó el analista.
Otro estudioso del proceso de sucesión en Cuba, Jaime Suchlicki, dijo que en Cuba ocurrió “una sucesión” de mando la semana pasada, y que Fidel “no regresará, y si regresa será en un papel ceremonial”.
Las autoridades cubanas indican que Castro, operado por una hemorragia intestinal, se recupera y volverá al trabajo en semanas o meses, aunque mantienen silencio en torno a su actual estado de salud.
El líder comunista, que cumple 80 años el domingo próximo, cedió el lunes pasado el poder por primera vez en casi 48 años a su hermano Raúl, su sucesor designado y ministro de Defensa de Cuba.
Sigue incertidumbre
Ninguno de los hermanos ha aparecido en público desde el pasado 31 de julio, cuando se divulgó la proclama de puño y letra de Castro en la que el mandatario cubano explicó que una crisis intestinal, debido al estrés, lo sometió a una “complicada” cirugía, tras la que debía guardar varias semanas de reposo.
El presidente estadounidense George W. Bush admitió el lunes que el tampoco sabe nada sobre el estado de salud de Castro.
El vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, dijo el lunes que Fidel Castro podría reasumir sus funciones en “unas semanas”.
“Podríamos estar viendo una sucesión que dure muy poco”, dijo Suchlicki, “debemos mirar a una era posRaúl”.
Raúl, “estalinista”
El académico describió a Raúl Castro como un “estalinista”, quien es “brutal o más brutal que Fidel”.
“No es reformista”, agregó. Según Suchlicki, el nuevo líder no hará cambios económicos o políticos durante el próximo año, y rechazará cualquier apertura con Washington. “Él no quiere una relación con Estados Unidos”, opinó.
Por su parte, Susan Kaufman Purcell, ex funcionaria del Departamento de Estado, dijo que una vez Fidel Castro esté fuera del panorama, habrá presión en Estados Unidos para terminar con el embargo comercial contra Cuba de hace más de cuatro décadas.