SANTIAGO DE CHILE. _ Unos dos mil estudiantes de enseñanza media, que hace tres meses pusieron en jaque al gobierno con su rebelión, volvieron hoy a protestar en las calles y la policía reprimió los disturbios.
La ministra de Educación, Yasna Provoste, sin embargo, descartó que las protestas se reanuden y dijo que se trató sólo de una manifestación de estudiantes de la localidad de Maipú, en un suburbio al oeste de Santiago, que protestó por hechos puntuales que los afectan.
Hay una cantidad de alumnos que tienen motivos que son distintos, dijo Provoste.
Voceros de los manifestantes señalaron que su protesta apuntaba también a la lentitud del estudio de la reforma de la enseñanza que estudia una comisión designada por el gobierno como consecuencia de las protestas de mayo-junio. En esa comisión participan también delegados de los estudiantes y su trabajo debería concluir a fines de año. De allí surgirán reformas que el gobierno se ha comprometido a implementas.
MOLOTOV Y PIEDRAS
El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet debió entregar beneficios para poner fin a comienzos de junio a las multitudinarias protestas estudiantiles y a la paralización casi un mes de las clases. A la protesta en esa oportunidad adhirieron también los colegios privados.
Provoste se reunió ayer con un grupo de estudiantes para discutir sus demandas y dijo que el próximo jueves continuará con su diálogo.
En los incidentes en Maipú, grupos de jóvenes se enfrentaron con la policía lanzándoles bombas Molotov y piedras. La policía reprimió los incidentes con carros lanza agua y bombas lacrimógenas. No se informó inicialmente de la cantidad de detenidos en los desmanes.