Al menos 34 civiles murieron el lunes en bombardeos israelíes contra el sur y el este de Líbano, un balance que podría aumentar, ya que los servicios de socorro no pudieron acceder a las localidades en las que proseguían los ataques, informó la policía libanesa.
Después de haber anunciado la muerte de 40 civiles en un “bombardeo deliberado” en localidades cercanas a la frontera, el primer ministro libanés, Fuad Siniora, rectificó al afirmar que sólo una persona había fallecido.
Según la policía, 65 personas fueron halladas con vida en un refugio tras el cese de esos ataques.
Los cuerpos de 14 civiles fueron recuperados de entre los escombros de varias viviendas destruidas por la aviación israelí en Ghaziyé, al sur de Saida, principal ciudad del sur de Líbano, indicó la policía.
Siete personas murieron bajo los cascotes de su vivienda, derruidas por un ataque perpetrado al amanecer por cazabombarderos israelíes en Ghassaniyé, también al sur de Saida. El acceso norte a Tiro se cerró tras la destrucción de un puente ayer.